¿En qué quedamos?

¿Por qué solemos asociar el paraíso a cualquier lugar desierto, donde no haya nadie, cuando se supone que somos seres sociales?

The Conspiracy

The Conspiracy

Película “The Conspiracy” (2012)
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“CONDOLEEZZA RICE
Consejera de Seguridad Nacional
– Sí.
– ¿Está consciente de los reportes, de que la vez que
el jefe de la ISI, estaba en Washington el 11 de septiembre
por el 10 de septiembre, $100.000 fueron transferidos
de Pakistán a los grupos aquí en esta área?
– No he visto ese informe, y ciertamente no sé reunió conmigo.

– ¿Por qué el hombre que financió el 9/11 se reunió con la CIA,
antes de los atentados?
Financió el 9-maldito-11, ¿no?
Vuelo 93 de United.
Muéstrame una imagen de cualquier accidente de avión.
3.000 personas fueron asesinadas ese día, ¿cierto?
3.000 personas.
¡Nadie podría haber piloteado de esta maldita manera!
¿Cuántas personas murieron en la Primera Guerra Mundial?
– ¿Qué? ¿De que carajos hablas ahora?
– Primera Guerra Mundial, 1913.
Es un hecho, que el principal asesor de Woodrow Wilson,
Edward House, deliberadamente envió un buque de pasajeros,
con la intención de que fuese golpeado por un U-Boat,
que así fue, y eso mete a Estados Unidos
a la Primera Guerra Mundial.
¡Golfo de Tonkin!
Dos barcos estadounidenses son atacados
por tres barcos vietnamitas, y eso es lo que lleva a los
EE.UU. al conflicto de Vietnam.
En 2005, la NSA publica un documento clasificado
que indica que el incidente del Golfo de Tonkin ¡nunca sucedió!
¡Nunca sucedió!”

 

“- “Todo termina a medianoche, cuando los asistentes participan
en el ritual de la caza y la masacre del toro. “
– ¿Qué es eso?
El ritual.
– El ritual, se basa… …en un conjunto antiguo y
altamente secreto de creencias.
– ¿Qué es que?
El culto a Mitra.
– El culto a Mitra, era a la vez una asociación
y, un culto religioso centrado en el culto
a este Dios, Mitra.
Mitra, era un Dios que apareció por primera vez en Persia
hace más de 4.000 años…
Ahora, según el mito, nació el 25 de diciembre.
Él murió y resucitó tres días después.
Ten en cuenta, que fue 2.000 años antes, del nacimiento de Cristo.
Muchos estudiosos creen que esta es la base de la cristiandad.
Las Cuevas Mitra, donde secretamente se le adoraba,
se han descubierto en todo el antiguo Imperio Romano
desde, um, Escocia a Rusia, desde el desierto del Sahara,
al corazón de la India.
Esto era esencialmente, la primera sociedad verdaderamente
secreta del mundo.

La representación de Mitra cazando y matando al toro
es para los mitraistas lo que la crucifixión es para los cristianos.
Es la imagen central de su sistema de creencias.

La costumbre que tenemos de estrechar la mano de nuestros amigos
cuando nos encontramos con ellos en la calle
o cuando sellamos un acuerdo de negocios
viene directamente del apretón de manos secreto de los mitraistas.
La representación por primera vez, de la gente apretando las manos,
en la historia humana viene de unos 4.000 años de antigüedad,
salido de Mitra apretando las manos del Rey Antíoco de Siria.”

Palabras #107

El día de mi muerte será el más hermoso de mi vida.

Gala

Escape from Tomorrow

Escape from Tomorrow

Película “Escape from Tomorrow” (2013)
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“- ¿Papá?
– ¿Sí?
– ¿Por qué estamos siguiendo a esas chicas?
– Chicas, ¿qué chicas?
– ¡Esas chicas!
– Oh… Bueno, um… supongo que les gustan los
mismos paseos que a nosotros.
– Oh. ¿Papá?
– ¿Sí?
– Son bonitas, ¿eh?
– Bueno, sí, ¿bonitas?
Depende de tu definición de bonita.
¿Crees que son bonitas?
– Supongo.
– Pues bien, ahí lo tienes.
Esa es tu definición.
– ¿Es mami bonita?
– ¿Tu madre? Sí, ella es hermosa.
– También lo creo.
– Si.
Quiero decir, no en un sentido… tradicional.
Pero más a lo… Emily Dickinson… del tipo…
intelectual… tipo Tina Fey.
– Sí, pero es bonita, sí.”

 

“- Lo que comes. No es pavo.
– ¿No?
– No.
– Bueno, si no es pavo, entonces ¿qué es?
– ¿De verdad quieres saberlo?
– Bueno…
Ahora tienes que decirme.
– Emú.
– ¿Qué?
– Emú.
– ¿Emú?
– Es un ave.
– Bueno, eh… ¿Por qué no simplemente lo llaman así?
– Bueno, ¿lo comprarías, si lo hicieran?
– No, supongo que no.”

 

“- Wow. Es un testículo gigante.”

 

“- No puedo sentir mis dientes.
– La gente viene aquí, porque quieren sentirse seguros.
¡Tienen miedo!
Pero no se puede escapar de ello, ya sabes.
Las cosas malas suceden por todas partes.
Especialmente aquí.”

Códigos Secretos. Predicción

Códigos Secretos. Predicción
(The Code. Prediction)
Dan Child / BBC / Canal Odisea
57 min
2011

Desde que aparecimos sobre la faz de la tierra los seres humanos hemos intentado comprender nuestro mundo y predecir lo que nos deparará el futuro, aunque actualmente nuestra vida se ha vuelto más complicado e impredecible que nunca y la mitad de la población del planeta vive en ciudades masificadas y bulliciosas.

Cada día nos depara miles de encuentros, una ingente cantidad de interacciones y fuerzas que parecen escapar a nuestro control. Es difícil entender cómo todo puede estar conectado pero cuando nos fijamos más detenidamente en toda esa complejidad de pronto aparecen sorprendentes patrones.

Son precisamente esos modelos los que ponen de manifiesto que tras ellos subyace un código que es la base de toda existencia y que controla no sólo el mundo y todo lo que hay en él sino también a nosotros.

soy matemático y me siento irresistiblemente atraído por los patrones que veo a mi alrededor, patrones que reflejan las interconexiones ocultas que relacionan todas las cosas, desde el movimiento de la gente en horas punta hasta la forma cambiante de una bandada de estorninos y la disonancia de mil millones de búsquedas en Internet o los caprichos del clima. Todos esos patrones y esas conexiones forman el código, un modelo de nuestro mundo que describe no solamente cómo funciona sino que además puede predecir qué nos deparará el futuro.

Hace unos 500 años un navío fue atrapado en medio de una terrible tempestad. La lluvia barría la cubierta y los vientos huracanados hacían trizas las velas y las jarcias y el buque empezó a hacer agua. El capitán no tuvo otro remedio que embarrancar su barco y esperar a que alguien viniera a ayudarles. Pero el auxilio nunca llegó y los nativos eran hostiles.

Transcurridos 8 largos meses y cuando su tripulación estaba a punto de morir de inanición, al capitán se le ocurrió una ingeniosa idea: mandó llamar al jefe de los nativos y le dijo que su dios estaba disgustado, tan disgustado que si en un plazo de 3 días no le suministraban alimento y provisiones, ese mismo dios se tragaría a la luna. Y claro, como era de esperar, la tercera noche, cuando la luna apareció en el cielo, había comenzado a menguar.

Aterrorizados, los nativos acercaron corriendo al barco cargados con provisiones. Era el año 1504 y aquel capitán era Cristóbal colón y el motivo por el que aparentemente era capaz de controlar el firmamento a su antojo era que tenía algo como esto. Es una tabla lunar y cada uno de estos números señala un eclipse. Hoy es el 15 de junio y aquí dice que dentro de 5 horas a la luna le pasará exactamente lo mismo aquí, en Chipre.

Durante un eclipse lunar, la tierra se interpone entre el sol y la luna proyectando su sombra sobre la superficie de aquella. Ahí está, ya ha empezado. La sombra de la tierra se ha tragado a la luna pero lo más asombroso es que ésta no desaparece por completo; queda una silueta de la luna rojiza y espectral ahí arriba y eso es porque la luz del sol está siendo reflejada alrededor de la tierra. Es sobrecogedor. No me cuesta imaginar cuán aterrorizados deberían sentirse los isleños cuando contemplaron el mismo espectáculo hace 500 años y la única explicación que recibieron fue que los dioses estaban enfadados con ellos.

Ahora sabemos que aunque parezca increíble el movimiento de los planetas es predecible. Si conocemos el código podemos reproducir las órbitas que han dibujado en el pasado y también las que describirán en el futuro, dentro de miles de años.

Gracias al código ya no nos sentimos atemorizados ante un eclipse. De hecho el código es un elemento tan poderoso que incluso podría confiar de mi propia vida.

Este extraño artilugio mide 5 metros y medio de altura. Impulsada por la fuerza de la gravedad, una bola de 30 kilogramos de peso bajará a toda velocidad por esa rampa y será proyectada hacia aquí. En ese momento yo estaré sentado en mitad de su trayectoria. Si me he equivocado al hacer mis cálculos me matara en el acto.

Para poder calcular hasta dónde llegará la bola necesito saber algunas medidas clave de la rampa. La h minúscula es 0’8 metros. El ángulo es de 49’1º. La gravedad de la tierra ya la conozco, es de 9’8 metros por segundo. Curiosamente no necesitamos saber cuánto pesa la bola, su masa. No es importante para saber hasta dónde va a llegar. Dos veces la gravedad por la altura, 5’5 multiplicado por la velocidad y dividido por 49’5… eso me da una distancia de 9’95 metros, pero también tenemos la resistencia del aire y además la fricción de la propia rampa. ¿Con qué fuerza sopla el viento hoy? 9’16… muy bien, entonces la distancia que podemos predecir será de 5’6 metros.

Yo diría que es aquí donde va a aterrizar la bola, lo cual significa que si pongo mi tumbona aquí podré contemplar toda la operación a salvo de cualquier incidencia.

He ahí el poder del código. Y podemos repetirlo una y otra vez, y los números no sigan siempre exactamente que la bola va a aterrizar en ese sitio.

Si todas las cosas del mundo se comportasen en función de ecuaciones que nos proporcionen respuestas definitivas, entonces podríamos predecir el futuro con absoluta certeza. Pero desgraciadamente las cosas no son así.

El mundo natural se muestra a veces tan complejo que resulta difícil creer que podamos encontrar ecuaciones capaces de describirlo. Aunque a veces nos parezca vislumbrar los patrones y los modelos, resulta casi imposible comprenderlos.

He venido a ver con mis propios ojos un fenómeno que ocurre aquí en Dinamarca durante unas pocas semanas al año. Parece que ya están aquí…

Son estorninos desplazándose en su migración anual entre el sur de Europa y Escandinavia. Cada bandada puede estar formada por un millón de pájaros o más. Su danza aérea oscurece la tenue luz del atardecer y de ahí el inquietante nombre que se le da a la formación: el sol negro.

Ahí viene otra enorme bandada. Son miles y miles de pájaros.

No sabemos a ciencia cierta la razón de su conducta. Parece como si se refugiaran en la seguridad de los grandes números, la forma que adoptan es bastante intimidatoria. Parece como si fuera una bestia negra gigantesca capaz de intimidar a cualquier depredador.

Miren ahí… es una visión hipnótica… es increíble. Hay tantos juntos que es un milagro que no se estrellen unos contra otros y salgan despedidos por los aires, pero eso no ocurre nunca. Están perfectamente sincronizados. Uno nunca sabe cuál es el próximo quiebro que van a hacer. Es una proeza. ¿Cómo puede predecir cada pájaro los movimientos de los demás miles que los rodean? ¿No es increíble?

Por extraño que les parezca si pasamos los estorninos a números podremos recrear un modelo computarizado de lo que está ocurriendo. Para empezar creamos una bandada de estorninos virtuales, todos ellos volando diferentes velocidades y en distintas direcciones y luego les damos algunas sencillas pautas. La primera es que todos los pájaros vuelen a la misma velocidad. La segunda regla es que se mantengan pegados a sus vecinos y la última es que si ven un depredador cerca se aparten a toda prisa. Tres reglas sencillas bastan para crear algo asombrosamente parecido al movimiento real de una banda de estorninos.

De hecho una investigación reciente ha demostrado que incluso en una bandada de cientos de miles de aves cada estornino sólo debe preocuparse de estar atento a sus 7 vecinos más próximos.

Quién hubiera pensado que algo tan extraordinariamente complejo como una bandada de pájaros en vuelo que cambia de forma constantemente tuviera su razón de ser en un código tan simple y elegante.

Me parece inconcebible que los seres humanos podamos ser reducidos algún día a modelos matemáticos como los estorninos.

Iain Couzin estudia el comportamiento de los animales en grupos y su investigación ha revelado algunos sorprendentes paralelismos.

– ¿Cómo puedes siquiera empezar a comprender algo como esta enorme masa de gente? sólo con pararte a mirarles unos segundos ya te das cuenta de que son innumerables los factores que entran en juego.
– Comencé mi investigación observando organismos simples, organismos como las colonias de hormigas y bancos de peces. Cuanto más avanzábamos más similitudes descubríamos con el comportamiento de los grupos humanos.
– Pero las personas son muchísimo más complejas que… que los peces y las hormigas.
– Así es, y eso es precisamente lo mejor de todo. El hecho de que cuando vamos caminando por entre la multitud no vamos pensando: “vaya, como puedo evitar a esa persona” o “tengo que sortear aquel obstáculo”… no. vamos pensando en la cena o en que estarán haciendo nuestros amigos. A decir verdad vamos con el piloto automático puesto y nos valemos de redes de interacción muy simples, del mismo modo que los bancos de peces y las colonias de hormigas.
– Entonces, ¿hay algo que podamos aprender de las hormigas?
– Infinidad de cosas. Las hormigas no tienen problemas como los embotellamientos o la aglomeración de individuos porque no son egoístas, y me temo que nosotros sí lo somos. Sólo pensamos en minimizar el tiempo que empleamos en ir de un lado a otro sin pararnos a pensar si lo conseguimos a expensas de otros individuos.

De todos los animales que ha estudiado, los seres humanos son en ciertos aspectos los más predecibles. Caminamos a una velocidad promedio de 1’3 metros por segundo y para llegar a nuestro destino preferimos caminar en línea recta.

– Lo normal es que coincides en la estela de otro individuo que camina en la misma dirección que tu, así que sin darte cuenta estás formando un carril y de la misma forma otros transeúntes que caminan en otra dirección también van creando carriles de forma muy similar a las hormigas.

Estos carriles nos sirven para evitar colisiones. Sin embargo, en un gran espacio abierto como la explanada de la estación Grand Central, es inevitable que los carriles se crucen, lo cual acaba provocando aglomeraciones. Pero si ponemos un obstáculo en medio, como este puesto de información, por ejemplo, en lugar de entorpecer el tránsito lo reordena y se incrementa el flujo a través de la estación hasta en un 13%.

Estas reglas predicen con tanta efectividad lo que vamos a hacer que pueden ser empleadas para simular grandes concentraciones de gente.

– Cada individuo es descrito por un conjunto de números cuando se desplaza a través de un entorno
– Correcto. Queremos concretar esas reglas simples y concisas de las que se vale la gente cuando se encuentra en una aglomeración para luego extrapolarlas y poder predecir cómo se va a comportar un grupo en distintos entornos.

Ese código que subyace a las multitudes de seres humanos puede luego ser empleado para diseñar edificios más eficientes y seguros. Gracias a simulaciones como ésta somos capaces de predecir con exactitud cuánto tiempo será necesario para desalojar un edificio antes incluso de que se inicie su construcción.

Dentro de una multitud los humanos somos muy predecibles. Seguimos unas pautas sencillas, sin tan siquiera ser conscientes de ellas. Pero la mayor parte del tiempo no tenemos el piloto automático activado y cuando el gentío se dispersa también se desvanecen las reglas del comportamiento grupal.

Somos individuos con voluntad propia individual y eso nos hace ser más difícilmente predecibles, o eso queremos creer.

“Antes de empezar me gustaría recordaros las reglas. Son muy sencillas: hay 3 jugadas y sólo 3 jugadas. Contamos hasta 3 antes de sacar, lo que significa que contamos 1, 2, 3 y en el 4 sacamos nuestra jugada. La piedra es un puño cerrado y puedes sacarlo como quieras mientras el puño esté cerrado. El papel hay que sacarlo siempre horizontal y las tijeras siempre verticales. Esto sería nulo.”

El juego piedra papel tijera es conocido en todo el mundo y hay quien se lo toma muy en serio.

“para aquellos de vosotros que no lo sepan, y serán muy pocos los que no lo sepan, el papel envuelve a la piedra, las tijeras cortan el papel y la piedra machaca y rompe las tijeras.”

En Filadelfia la liga de piedra papel tijera se reúne 4 veces por semana. Los asistentes compiten para clasificarse para el campeonato mundial de las vegas donde el ganador se llevará un premio de 10.000 dólares.

Lo misterioso de este juego es que debería ser imposible predecir qué es lo que va a hacer tu contrincante. En piedra papel tijera todas las probabilidades son muy parecidas. Cada posibilidad gana una jugada pero pierde la siguiente, de modo que básicamente es un problema de pares y nones, algo así como echarlo a cara o cruz.

Pero si el fuego fuera completamente aleatorio todos los jugadores serían derrotados por igual y sin embargo algunos ganan una y otra vez.

Cuanto más jugamos, más influyen en nuestro juego las jugadas que ya hemos hecho y eso crea patrones que pueden ser aprovechados para ganar la partida. En la liga del pasado año Suitgi quedó quinta y este año parece que va a quedar aún mejor.

– Enhorabuena.
– Gracias.
– Has ganado 5 partidas seguidas. ¿Cuál ha sido el secreto de su éxito?
– Observar a mis adversarias.
– Detenidamente, ¿verdad?
– Intento adivinar qué están pensando.
– Buscas patrones en su comportamiento…
– Si, me fijo en lo que hacen tratando de descubrir sus patrones y trato de que ellos no descubra los míos.

El juego piedra papel tijeras nos muestra una verdad fundamental de la naturaleza de las personas. Somos tan adictos a los patrones que dejamos que impregnen todo aquello que hacemos. Esos mismos patrones son la clave para predecir muchos aspectos de nuestro comportamiento, incluso las partes más oscuras de nuestra naturaleza.

– Cuando ves una actividad tan intensa en un área geográfica tan pequeña y en un lapso de tiempo tan corto, esa es la señal de alarma de que algo está pasando, de que hay un depredador en activo.

Kim Rossmo lleva más de 20 años de experiencia como detective inspector jefe. Está especializada en la captura de asesinos en serie.

– El cadáver de la víctima fue descubierto aquí, en esta esquina, por un policía que vino rápidamente a denunciarlo poco tiempo después de que fuera asesinada.

Pero Rossmo no es un policía normal y corriente: sacó un doctorado y emplea las matemáticas para descifrar los patrones en la conducta de los criminales.

– Siempre hay una lógica en la forma en que el delincuente atrapa a su víctima y en la elección del lugar en el que comete el crimen. Si podemos obtener un patrón, esa información es fundamental para llevar a buen término una investigación criminal.

La razón de que sea tan difícil dar con los asesinos en serie es porque a menudo no hay una conexión entre sus crímenes. Eligen a sus víctimas al azar, en lugares entre los que no hay ninguna relación.

– Es muy frecuente en la investigación de un asesino en serie que tengamos cientos, miles e incluso decenas de miles de sospechosos. Es como buscar una aguja en un pajar. ¿Por donde empiezas?

En 1888 el asesino en serie más notorio, Jack el Destripador, asesinó a 5 mujeres en el East End de Londres. desde entonces muchos han intentado en vano dar con la identidad del Destripador pero Rossmo cree que puede seguirle la pista, aunque no haya tenido en sus manos ni la más mínima prueba física, porque ha averiguado el lugar más probable en el que Jack el Destripador pudo haber vivido, basándose en la localización de los crímenes.

El epicentro de la búsqueda fueron las calles Flower y Dean Street.

Y todo lo que hace es una ecuación.

– Somos perezosos por naturaleza y los criminales aún más. Prefieren buscar sus objetivos cerca de casa sin tener que alejarse demasiado, porque eso implicaría mucho esfuerzo, mucho tiempo, viajes más largos.

La primera mitad de la ecuación de Rossmo refleja lo que conocemos como el principio del mínimo esfuerzo. Significa que estadísticamente la escena de los crímenes está lo más cerca posible del domicilio del asesino.

– Si tienes que comprar la barra de pan en la panadería de la esquina o en otra que está a 7 kilómetros, siempre la comprarás en la de la esquina.
– Parece un poco macabro aplicar el mismo sistema para referirnos a barras de pan y asesinos en serie, ¿no?
– Buenos, en realidad si podemos obviar por un momento la horrible naturaleza de sus crímenes y reconocer que se trata de seres humanos iguales a nosotros, entonces quizá podamos comprender a esos individuos como los comprendemos a nosotros mismos

La segunda mitad de la ecuación describe algo llamado la zona de transición. Los criminales evitan cometer sus crímenes demasiado cerca de su casa para no llamar la atención. De la interacción de esas dos pautas de comportamiento deduce Rossmo la localización más probable del criminal.

– Estos sujetos no sólo tienen que conseguir su objetivo y capturar a su víctima, sino que además tienen que evitar ser capturados por la policía y que los testigos los pueden identificar.

Hoy día todas las policías del mundo emplean esta técnica, el llamado retrato geográfico.

A finales de los años 90 Scotland Yard recurrió a Rossmo para que les ayudase a capturar al peligroso terrorista del martes de carnaval, quien durante 3 años llevó a cabo una campaña de bombas contra los bancos y los supermercados.

– ¿Cuántas bombas llegó a hacer estallar?
– En total 36 acciones delictivas, que sepamos. Como puedes ver van desde el norte de Cambridge hasta el estrecho de Dover. La mayor parte de ellas en el gran Londres.
– ¿Este mapa recoge todas las localizaciones en que estallaron las bombas?
– Sí.
– Se ve que la mayor parte se concentra en Londres, pero parecen elegidas aleatoriamente. ¿Has metido estas localizaciones en la ecuación?
– Sí y éste es el retrato geográfico que nos da como resultado. Nos muestra el lugar en que el delincuente puede vivir. En naranja oscuro queda resaltado el sitio más probable. Como vemos el centro principal está en la zona de Chiswick. En el informe que preparé para Scotland Yard también incluía códigos postales preferentes.
– ¿Y pudiste resolver satisfactoriamente el caso?
– Permíteme que te muestre la localización de los dos hermanos Edgar y Ronald Pearce.
– Vaya, justo en la zona de riesgo.
– Sí. La casa de Edgar está dentro de la zona de 0’9 crímenes, dentro del gran Londres. Menos del 1%.
– Increíble

Edgar Pearce había exigido un rescate de 10.000 libras al Barclays pero cuando él y su hermano fueron a recogerlo la policía les estaba esperando.

“Los jueces han decretado prisión preventiva para dos hermanos sexagenarios en relación con la campaña de bombas del terrorista del martes de carnaval.”

“Ronald y Edgar Pearce, ambos de Chiswick, al oeste de Londres, deberán enfrentarse a 3 cargos de conspiración”

Basándose en la localización aparentemente aleatoria de 36 atentados, el perfil geográfico de Rossmo permitió estrechar la búsqueda del terrorista del martes de carnaval desde un territorio de casi 500 kilómetros cuadrados a un código postal en Chiswick. Aunque su hermano Ronald resultase absuelto, Edgar Pearce fue declarado culpable y condenado a 21 años de prisión.

– ¿El terrorista de las bombas era consciente de que estaba creando estos patrones?
– No, en absoluto. Pero es muy difícil que los humanos desarrollemos un comportamiento completamente aleatorio.

Muy pocos de nosotros nos damos cuenta de los patrones que dejamos atrás. Desde el modo en que nos movemos entre la gente hasta las elecciones que hacemos en un juego o la manera de cometer un asesinato; nada de eso se debe al azar. Toda forma parte del código.

Siempre hay patrones reveladores y si somos capaces de decodificarlos podremos utilizar esos modelos para modelar nuestro comportamiento, lo cual nos conduce a la inquietante posibilidad de que sí podemos simplificar los seres humanos a números entonces seremos capaces de predecir nuestro futuro de la misma forma que podemos anticipar el movimiento de los planetas o la trayectoria de la bola.

Pero el curso de nuestras vidas nunca se mantiene perfectamente estable y el futuro rara vez no sepan exactamente lo que habíamos planeado.

Tengo una idea bastante clara de lo que haré mañana e incluso de lo que voy a hacer la semana que viene, pero a medida que las semanas se convierten en meses y los meses en años, nuestro futuro se torna cada vez más incierto.

Cada decisión que tomamos, cada nueva situación con que nos encontramos, cada persona que conocemos, todo ello hace que nuestras vidas tomen un rumbo diferente.

La corriente se lleva los palitos río abajo pero no hay forma de predecir con certeza cuál será su destino. Yo podría atreverme a pronosticar dónde estará uno de esos palitos dentro de dos minutos, pero ¿y dentro de dos horas y de dos días?

A veces la vida nos parece tan impredecible creo que podríamos pensar que depende enteramente del azar, pero el azar no tiene nada que ver; es sólo una secuencia de causa y efecto, un accidente inesperado.

Un pequeño retraso, un autobús perdido, una promesa rota… hay millones de factores que pueden intervenir y alterar nuestro viaje por la vida y el cambio más leve de cualquiera de ellos puede variar completamente su curso futuro.

La verdad es que nuestras vidas están regidas por el más extraño de los códigos, el código del caos. Nuestras vidas no son aleatorias, son caóticas. Están formadas por una tupida telaraña de causas y efectos en la que los momentos más insignificantes pueden convertirse en un instante en sucesos que cambiar nuestras vidas para siempre.

Cualquier diferencia, por pequeña que sea, puede alterar enormemente el resultado final. Precisamente esa gran sensibilidad al más mínimo de los cambios es una de las características principales del caos.

Y como los sistemas caóticos parecen tan inciertos, a veces es difícil dar con un patrón, lo cual nos ha llevado con frecuencia a errar estrepitosamente en la interpretación de nuestro mundo.

Estos son lemmings. Sabemos que son animales estúpidos, temerarios y suicidas. La misma palabra lemming se ha convertido en sinónimo de todo ello. El problema es que nada de eso es cierto.

Hasta hace muy poco la leyenda del comportamiento suicida de los lemmings era la única explicación aceptada para justificar por qué un año el ártico parece estar lleno de ellos y al año siguiente prácticamente vacío. Nadie sospechaba que la asombrosa fluctuación en el número de lemmings no tenía nada que ver con el suicidio en masa. La razón es el caos y en el centro de todo ello se halla una sencilla ecuación.

si quisiéramos saber cuántos lemmings habrá el año próximo, lo que tendríamos que hacer es coger la población de este año, P, y multiplicarla por la tasa de crecimiento R, pero no todos los lemmings sobrevivirán, de modo que una pequeña parte de la ecuación tendrá que contemplar cuantos lemmings morirán durante este año. Y eso es RxPxT.

O sea que podemos reescribir la ecuación como la tasa de crecimiento R multiplicada por P y multiplicada por 1-P.

R x P (1 – P)

Esta ecuación no es específica de los lemmings sino que puede aplicarse a cualquier población animal. Y lo más interesante de ella es este número R, la tasa de crecimiento, porque cuando damos diferentes valores a R obtenemos crecimientos poblacionales muy diferentes.

La tasa de crecimiento determina la velocidad a la que se expande una población. Para la mayoría de los mamíferos suele estar por debajo de 2. Para una tasa de crecimiento de ese orden la ecuación predice que la población crecerá a un ritmo constante hasta que se estabilicen un valor fijo, pero resulta que los lemmings son algunos de los mamíferos que más rápidamente se reproducen de todo el planeta.

Supongamos que R es igual a 3’1. Entonces los lemmings nunca se estabilizarían, estarían siempre oscilando entre dos valores distintos. Ahora la población sería alta y luego baja y de nuevo alta y otra vez baja… pero si la tasa de crecimiento alcanza un valor superior a 3’57 entonces ocurre algo totalmente inesperado; en vez de estabilizarse en un valor fijo o fluctuar entre 2 valores, su población se sume en el caos. Un año se convierte en una plaga de proporciones bíblicas y al siguiente se desploma casi hasta la extinción.

Resulta casi imposible predecir cuántos lemmings habrá. La verdad es que parece que todo esto no responde a ningún patrón y por supuesto eso mismo es lo que observamos en la realidad. Súbitos incrementos y disminuciones impredecibles de la población de lemmings.

Los lemmings son de las pocas criaturas en la tierra que se reproducen con tanta rapidez que su tasa de crecimiento a veces llega a superar el momento crítico de inflexión. Es un fenómeno tan sorprendente que el suicidio en masa podría parecer una respuesta plausible, pero la verdadera explicación la encontramos en el código, en esta ecuación.

El problema es que nunca podemos saber a ciencia cierta cuántos lemmings nacen y cuántos mueren y el caso es que la más mínima variación de la tasa de crecimiento R produce una respuesta radicalmente distinta. Y eso es verdad para todas las ecuaciones que definen el caos. Aunque no sirven para explicar algunas cosas, son prácticamente inútiles para predecir el futuro.

Puedo utilizar una ecuación para calcular dónde aterrizará esa bola porque aunque me decía un poco mis mediciones eso apenas influirá en el resultado final. Pero si el comportamiento de la bola viene dado por las leyes del caos, el más mínimo cambio en su posición con el ángulo de lanzamiento de la bola podría alterar mucho su trayectoria.

No tengo ni idea de si simplemente caerá inofensivamente al suelo al acabar la rampa o si saldrá despedida hacia el espacio.

Resulta que buena parte del mundo es caótico, lo que lo convierte en casi imposible de predecir. Pero eso no impide que lo sigamos intentando.

Saber con antelación si el sol brillará o si las nubes desaparecerán es una obsesión típicamente británica, pero planear nuestras vidas dependiendo de los caprichos del clima parece cuando menos un sinsentido.

pese a que disponemos de ecuaciones que pueden describir cómo las masas de aire chocan e interactúan para crear las nubes, el viento y la lluvia, no nos son de mucha utilidad a la hora de hacer las predicciones.

Eso es porque nunca podemos conocer la velocidad exacta de cada partícula de aire ni la temperatura exacta en cada punto del espacio ni la presión a lo largo de todo el planeta. Y un pequeño cambio en alguna de esas variables produce un parte meteorológico enormemente diferente.

Este es el mapa del tiempo en este momento. Las líneas azules representan frentes fríos y las rojas frentes templados. Para elaborar un pronóstico lo que hacemos es coger las ecuaciones matemáticas del clima y crear un modelo. Como es imposible conocer las condiciones atmosféricas precisas en todo momento, lo que hacemos es coger el mayor número de datos e introducir ligeras variaciones en ellos y vamos repitiendo el modelo una y otra vez. Y lo que tenemos son nuevas predicciones acordes con esas ligeras variaciones.

Aquí puedes ver que en el pronóstico para mañana las predicciones son prácticamente iguales: tenemos un montón de líneas azules juntas que vaticinan un frente frío y aquí un montón de líneas rojas que forman un frente templado. Pero mire lo que ocurre cuando intentamos mirar un poco más allá, a 2 o a 3 días. Las predicciones comienzan a disgregarse. Todavía se puede percibir algún patrón en el tiempo, pero si nos vamos a dentro de una semana no podría ni siquiera aventurar una conjetura sobre el tiempo que va a hacer. Hay líneas azules y rojas por todas partes.

Un pronóstico dice que va a hacer calor. Otro que va a hacer frío… y si nos vamos a 10 días vista parece un plato de espagueti revuelto. No hay forma humana de hacer una predicción del tiempo con tanta anticipación, por eso el hombre del tiempo puede equivocarse estrepitosamente con unos días de plazo.

Una vez que hemos aceptado que la atmósfera es caótica podemos comprender que el más pequeño cambio en las condiciones de partida puede alterar dramáticamente lo que vaya a ocurrir.

El movimiento de una sola molécula de aire puede ampliarse en el tiempo y provocar un efecto gigantesco en el tiempo atmosférico como sistema.

A veces nos referimos a este fenómeno como el efecto mariposa. La idea es que algo tan pequeño como el aleteo de las alas de una mariposa podría provocar pequeñas alteraciones en la atmósfera que acabasen originando un tornado en el otro lado del mundo.

Cuando actuamos como un grupo nuestros patrones de conducta son increíblemente predecibles. Incluso consideradas individualmente, nuestras acciones son controladas por el código. Y desentrañando sistemas caóticos como el tiempo hemos hallado evidencias del código allí donde una vez pensamos que sólo había una complejidad imposible.

Cuando miramos a las cosas desde un ángulo diferente, sorprendentemente los patrones surgen. Patrones se pueden revelar las verdades definitivas sobre nosotros y sobre nuestro futuro.

De 1906 una desafortunada vaca dio su vida a cambio de un lugar en la historia de las matemáticas. La vaca era el objeto de un concurso local en el que se trataba de adivinar su peso. El afortunado que más se acerca se ganaría toda la carne del animal ya preparada. Lo curioso fue que nadie acertó la cantidad exacta. Y todo el mundo lo hizo bien.

Para explicarle cómo lo hicieron no voy a usar una vaca sino un tarro de gominolas.

“450? 800? 12.000. 7.000.”

– ¿Cuántas gominolas cree que puede haber en este tarro?
– 50… Bueno, 80.000.
– ¿80.000?
– No, 50.000
– 50.000. Bien, de acuerdo.

Para cualquiera es increíblemente difícil acertar cuantas gominolas hay dentro del carro. Se lo pregunté a 160 personas y la mayoría se equivocó por mucho. Me contestaron de todo, desde 400 hasta 50.000 gominolas. A decir verdad sólo 4 personas se aproximaron a la solución correcta, que era 4.510

Pero sí sumo todas las respuestas y saco la media obtendré la predicción combinada de todo el grupo, lo cual me da un total absoluto de… vamos a ver 722.383’5. Vaya, al alguien ha pensado que había media gominola aquí adentro. Bueno, ya he sumado a las 160 peticiones individuales. Veamos ahora si colectivamente han estado cerca de la solución. Es increíble. ¿Recuerdan que había 4.510? Pues si cogemos todas las predicciones y sacamos la media, nos da 4.515. Pensaba que se aproximaría, sí, pero no que estaría tan cerca.

Es increíble. aunque haya habido pronósticos de todo tipo, desde más allá de 30.000 hasta apenas 400, considerados en conjunto tenemos una respuesta que sólo se aleja un 0’1% del número real de gominolas que hay dentro del tarro. De manera que individualmente nuestras predicciones son solamente eso, predicciones, pero cuando consideramos el grupo entonces se convierten en algo totalmente diferente.

Lo que ocurre es que más o menos los que sobreestiman el número de gominolas lo hacen en la misma cantidad que los que lo subestiman. Hay unos pocos que se alejan mucho de la respuesta, pero eso no importa: si reúnes una muestra de gente suficiente los errores se anulan unos a otros. La precisión del grupo es mucho mayor que la de los individuos. Es lo que se llama la sabiduría del grupo.

160 personas conforman una herramienta poderosa capaz de calcular cuántas gominolas contiene el tarro. Imaginen lo que podríamos hacer con un grupo de millones de personas…

Pues así es exactamente cómo trabajan aquí, en Google. Con acceso a más de 2.000 millones de búsquedas web diarias, Google ha encontrado una manera de acceder a la sabiduría del grupo más grande del mundo. Y al hacerlo han conseguido desvelar las fuerzas que controlan nuestras vidas y aprovecharlas para hacer predicciones sobre nosotros mismos.

[Correi Conrad, Google] – Piensa en todas las cosas que la gente busca diariamente en la red. Piensa en las cosas que buscas tú diariamente.
– Bien. Hoy he buscado un par de sitios en Méjico y la cartelera de cine de Hackney.
– La mayoría de la gente busca cosas muy parecidas. Buscamos las mismas cosas. Por ejemplo, retomemos la cartelera de Hackney, buscamos los datos de esa búsqueda durante los últimos 3 años y podemos deducir los patrones de esa búsqueda.

En Google tienen el presentimiento de que valiéndose de nuestras búsquedas pueden hacer predicciones sobre nuestras vidas. Ahora están intentando comprobar si pueden relacionar los patrones de algunas búsquedas determinadas con sucesos concretos del mundo real. Para empezar intentaron predecir los brotes de la gripe común.

– La gripe es muestra un patrón estacional claro y como se repite anualmente durante muchos años podemos coger esa tendencia y ver que claves de búsqueda encajan con ese patrón. Y así construimos una base de datos que contenía más de 50 millones de términos de búsqueda diferentes.
– ¿50 millones?
– Sí.
– Vaya.
– Pero no sólo intuimos cosas relacionadas directamente con la gripe. También incluimos cosas como Britney Spears o… metimos todo lo que la gente buscaba en aquel momento.

Y cuando Google analizó los datos de los últimos 5 años observó que había unos términos de búsqueda concretos cuya popularidad coincidía exactamente con los patrones de la gripe.

– La gente buscaba sobre todo cosas como síntomas o medicamentos o dolor de garganta. Y también otros términos como por ejemplo complicaciones.
– ¿Quieres decir que el número de búsquedas de términos relacionados con la gripe refleja fielmente la incidencia de la gripe en la población?
– Sí, Es un indicador muy exacto de la actividad de la gripe basándonos solo en la cantidad de gente que busca los mismos términos. Descubrirlo fue una asombrosa sorpresa.

Tan pronto como observan que ese patrón de búsqueda se repite, en Google son capaces de predecir que va a haber un brote de gripe y con frecuencia antes incluso de que la gente acuda a la consulta del médico. Esa es otra muestra del extraordinario poder del código. Pero no es más que la punta del iceberg.

Las búsquedas que hacemos en la red hubo pueden ser utilizadas también para predecir adónde iremos de vacaciones y qué modelo de coche vamos a comprar o a quién vamos a votar. Y todo ello antes incluso de que lo sepamos nosotros mismos.

Ya ha sido posible predecir la tendencia de la bolsa a partir del número de palabras negativas empleadas en Twitter. Y el análisis de esas enormes cantidades de datos no sólo nos permite hacer predicciones, también nos revela algo fundamental sobre nosotros mismos.

– cuando contemplas una ciudad como ésta, parece un amasijo de cosas sin orden ni concierto. Pero una ciudad se compone de gente, no de edificios y calles. Esos sólo son el escenario sobre el que los verdaderos actores representan la historia de la civilización.

Geoffrey West es un físico que ha pasado su vida buscando patrones significativos en el universo. Actualmente está estudiando la dinámica de la vida humana en las ciudades.

– Como ves disponemos de toda clase de infraestructuras. Algunas son evidentes, como las carreteras y las redes eléctricas, el alcantarillado… forman una red extraordinaria sobre la que se sustenta la ciudad de Nueva York. Pero cuando la miro desde la perspectiva del físico tengo la impresión de que detrás de todo lo que vemos hay un código oculto.

West acumula datos sobre las ciudades de todo el mundo y basándose en los patrones que ha encontrado puede deducir que para una población determinada, sea cual sea su tamaño, es posible predecir la cantidad de calles, cableado eléctrico o edificios de oficinas que va a necesitar. Pero también ha descubierto cosas mucho más sorprendentes.

– Uno de los descubrimientos más interesantes es que los salarios se incrementan o disminuyen de forma sistemática, y la regla que se puede deducir es que si doblas el tamaño de la ciudad los salarios se ven maravillosamente incrementados en un 15%
– ¿Eso quiere decir que si vives en una gran ciudad vas a ganar más?
– Sí.
– O sea que si tenemos a dos matemáticos desempeñando el mismo trabajo en dos ciudades distintas, una de las cuales es el doble de grande que la otra, uno de ellos ganará más que el otro…
– Eso es lo que dicen los datos.
– Es sorprendente, ¿verdad?
– Sí, fue una gran sorpresa. Mi primera reacción fue pensar que había algún error en los datos pero después caí en la cuenta de que no, que eran correctos. Por eso existen las ciudades.

Aunque parezca increíble no sólo aumentan los salarios. Cuando una ciudad dobla su tamaño todas las actividades sociales y económicas se incrementan en un 15% por cada habitante. O sea que hay un 15% más de restaurantes para elegir, un 15% más de galerías de arte que visitar, un 15% más de tiendas… en conclusión: la vida es un 15% mejor.

– Es algo asombroso. Es una fórmula mágica de la que nos hemos dotado como seres humanos y sociales. Ese 15% extra es lo que en mi opinión atrae a la gente a las ciudades y explica porque tradicionalmente se ha producido esa migración continua desde el campo a las ciudades. Y a un nivel más profundo, creo que es la razón que quiera nuestra civilización.

Según afirma West la raza humana posee una cifra suprema. Es ese 15% extra, o 1’15. En su opinión es la fuerza motora más importante de la humanidad. Ese número, 1’15, predice nuestro futuro. Nos mantendrá unidos en ciudades en continua expansión y conformará nuestro destino en tanto los seres humanos existamos.

Hace 500 años algunos de nuestros congéneres al ver un eclipse creyeron que era obra de un dios enfurecido, pero al sacar a la luz el lenguaje del código hemos descubierto que los aparentes misterios del mundo pueden ser explicados sin invocar a lo sobrenatural.

Para mí eso es lo importante. El hecho de que a pesar de la enorme complejidad del mundo en el que vivimos, al final todo puede ser explicado mediante los números.

De la misma forma que la órbita de los planetas, la vida también sigue un patrón y todo puede ser reducido la relación causa y efecto. Y es que incluso el cara o cruz de una moneda está determinado por la velocidad a la que gira y el tiempo que transcurre hasta que cae al suelo; el máximo símbolo del azar resulta no serlo tanto. Sólo aparenta serlo.

Cuando no entendemos el código, la única forma de dar sentido a nuestro mundo es inventarnos historias. Pero la verdad es mucho más sorprendente. Las matemáticas están detrás de todo.

Cuando eliminamos todo lo superfluo, lo que queda es el código.

BONUS:

Puedes ver la primera (Números) y la segunda parte (Formas) de la interesante trilogía documental Códigos Secretos, de la cual ésta es (no hay que ser un lumbreras para deducirlo) la tercera y última.

Ja tozhe khochu

Ja tozhe khochu

Película “Ja tozhe khochu” aka “Me Too” (2012)
+info | Trailer

“- Pyotr, ¿hay nueva predicciones para nosotros, hoy?
Hay un planeta.
Está fuera de nuestro sistema solar.
Es enorme. Tiene vida y agua.
Y felicidad.”

 

“- Algo pasó y la radiación electromagnética mató todo a su alrededor.
Sasha, dos más, por favor.
Él dice que es una zona bastante pequeña.
Pero ha habido allí invierno por años.
Invierno nuclear.
Niveles de radiación disparatados.
Y justo en el medio está el Campanario.
Dicen que transporta a las personas.
Pero no a todos.
Dice: “¿Por qué no vas a ir?”.
Con pescado salado tan bueno tal vez me va a transportar.
Yo y mi compañero Matvey decidimos ir.
Podría ser verdad lo de la felicidad.
Aunque el Padre Raphael dice
que nadie ha vuelto.
Tal vez los transportó a todos.
Todo el mundo quiere ser feliz.
– Yo también quiero.”

 

“- Yo era operador de radio en el ejército.
– ¿Y?
– Y nada.”

 

“- ¿Dónde van?
– A buscar la felicidad.
– Yo también.”

 

“- Es un vodka de mierda, pero es todo lo que hay.
Y sólo tenían dos vasos.
El alcohol disminuye los niveles de radiación en la sangre.
– ¿Cómo lo sabes?
– Eso es lo que dice la gente.”

 

“- Tuve un socio.
Me robó un montón de dinero.
Le dije que lo devuelva, pero no lo hizo.
Dijo: “No tomé tu dinero”.
Idiota.
Bueno, mi compañero y yo decidimos no matarlo.
Le dimos un poco de clonidina, lo llevamos a la morgue,
lo desnudamos y lo atamos a una camilla al lado de los cadáveres.
Incluso le pusimos una etiqueta en el dedo del pie y
un poco de música clásica triste.
Mi amigo hizo una grabación
de sí mismo repitiendo, con una voz conmovedora,
“Eres uno de los nuestros, ahora”.
El hijo de puta se despertó y se
pasó gritando media noche.
Al día siguiente, pagó hasta el último centavo.”

 

“- Yo creo en Dios.
¿Has leído la Biblia?
– No toda, pero también creo en Dios.
Él creó todo: la tierra y el cielo.
Pero eso fue después de la Edad de Hielo,
cuando los dinosaurios se extinguieron.
Y luego vinieron del espacio
y poblaron la tierra.
Los negros tomaron África, y los blancos fueron a Europa.
Los mongoloides fueron para Asia y los indios tomaron América.
Eso es cómo se inició la llamada civilización.
Ellos construyeron las pirámides en Egipto
y todavía no podemos encontrar de qué manera.
Los indios también construyeron pirámides
y no podemos darnos cuenta tampoco de qué manera.
Y el observatorio de Stonehenge en Inglaterra.
Y todo eso que los hindúes hicieron
también está conectado con el Cosmos.
Y todos dicen que el fin del mundo se acerca.
– Ves demasiados programas de televisión estúpidos.
– Tú eres el único que es estúpido.
Luego delegaron… no pudieron adaptarse a nuestro clima.
Y ahora, una versión retardada de ellos…
estamos tratando de descifrarlos.
– Estás mal de la cabeza, Matvey.”

Amorphis – Wheeper on the shore

COMO : Wheeper on the shore
QUIEN : Amorphis
DONDE : Elegy
CUANDO : 1996

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