Archivo de la categoría: Cápsulas Hoi Poi

Rasputín. El monje loco

Grigori Rasputín

Grigori Rasputín

Grigori Yefímovich Rasputín nació en Pokrovskoie, un remoto pueblo de la provincia de Tobol’sk, en Siberia, el 10 de enero de 1869 en una familia de campesinos analfabetos propietarios de una tierra donde cultivaban y criaban caballos.

Una tarde de verano de 1877, cuando tenía 8 años, fue a nadar con su hermano mayor Dimitri de 12 y éste tuvo un percance. Lo sacaron del agua y acabó muriendo de neumonía, lo que afectó a Rasputín, volviéndolo taciturno e introvertido.

2 años después del trágico incidente, ya superado el trauma de la muerte de su hermano, el joven Rasputín demostró tener increíbles poderes, poderes que muchos creían que venían de Dios. Se decía que, a pesar de lo joven que era, tenía la habilidad de leer la mente humana y que podía colocar sus manos sobre animales enfermos de la granja y curarlos.

De joven era muy alocado, no se bañaba casi nunca, solía emborracharse, era muy atrevido y agresivo. Además de todo eso, desde muy joven era sexualmente muy activo, todo un experto sexual; era un mujeriego, tenía muchas novias, le fascinaban las mujeres y él las fascinaba a ellas, que decían que era un gran amante, algo que fue así hasta el fin de sus días.

Años más tarde una mujer, Praskovia Fiódorovna, opuso resistencia a sus pretensiones hasta que él aceptó casarse con ella a la edad de 19 años, teniendo ella 23. El matrimonio, que dio como fruto 3 hijos, duró hasta la muerte de Rasputín. A pesar de todo eso no aminoró las aventuras sexuales de Rasputín, aunque, sorprendentemente, su esposa toleraba esa situación afirmando que era suficientemente hombre como para tener más de una mujer.

Pero todo empezó a cambiar cuando su comportamiento se volvió criminal: robos de poca monta, vandalismo y el beber demasiado fueron actitudes que hicieron que quisieran echarlo del pueblo.

Así que aceptó purgar sus malos actos emprendiendo una peregrinación, dejando el pueblo y la familia atrás y caminando 300 Km. hasta el monasterio Verkhoturye. Tras pasar varios meses en dicho monasterio orando, meditando y recibiendo instrucción, y haber tenido una visión milagrosa de la virgen María, fue a conocer a un anciano llamado Makariy, que era conocido en toda Rusia como uno de los hombres más sabios. Éste le dijo a Rasputín que tenía dones espirituales y que debía desarrollarlos, cosa que Rasputín haría a pesar de que nunca se hizo sacerdote o monje (así que es curioso que se le conociera más tarde como “el monje loco”).

Aún así su vida cambió radicalmente, dando inicio a una vida como hombre santo. Cuando volvió a su pueblo era alguien totalmente distinto y decía cosas “raras” del tipo: “Dios es grande. Esta madera es hermosa. Ese cura es gordo. Necesito un trago, pero amo a Jesús”, además de dejar clara la importancia que la naturaleza tenía para él, hablando del poder que tenía y de las visiones que había adquirido de ella.

Luego, a los 19 años, pasó a ingresar en la secta cristiana ilegal Khlysty (flagelantes), cuya idea era que para llegar a la fe verdadera había que pasar dolor. Y mira si había dolor en la secta que practicaban frecuentes fiestas y orgías en las cuales Rasputín participaba muy activamente.

Después de abandonar la secta y volver a su aldea, a la edad de 20 años partió de nuevo para unirse a las filas de unos peregrinos errantes que visitaban sitios sagrados en todo el país para orar y buscar la salvación, aunque iría volviendo de tanto en cuanto a su pueblo. Durante los 15 años que durarían sus viajes conoció a gente de todo tipo y clase y se volvió muy observador, capaz de distinguir instantáneamente las fortalezas, debilidades y los deseos de las personas, lo que le daba la capacidad de dominar a la gente que conocía y desde luego haría uso intensivo de esta habilidad a partir de entonces.

Rasputín buscaba a Dios aunque siempre estaba alerta a las oportunidades terrenales.

Además de este conocimiento o habilidad, se aduce que su magnetismo y su figura dominante eran debidos, entre otras cosas, a sus ojos y a la forma en que los usaba, es decir, a la intensa y directa mirada a los ojos que ejercía al hablar con las personas.

En Rusia corrían rumores sobre un hombre al que llamaban “jlysty”, el oscuro, y se decía de él que era un monje loco y libidinoso, un diablo sagrado que predicaba la palabra de Dios y practicaba todas las formas de corrupción.

Ese no era otro que Rasputín, que estaba convencido de que “se deben cometer los pecados más atroces, porque Dios sentirá un mayor agrado al perdonar a los grandes pecadores” y que después de estos años de ir predicando y viajando por el país acabó llegando a la capital, San Petersburgo, en 1905, a la edad de 36 años, donde su nombre y fama ya eran conocidos.

Rasputín y sus admiradoras

Famosa foto de Rasputín rodeado de su club de fans de San Petersburgo, que como se puede apreciar estaba compuesto mayormente por féminas

Rápidamente se dio a conocer en la ciudad y pronto se convirtió en una celebridad, siendo un habitual de la prensa local y empezando a relacionarse con los círculos más importantes de la sociedad de San Petersburgo, lo que le garantizaría finalmente el acceso a la realeza rusa.

Hay que tener en cuenta que a finales de siglo XIX e inicios del XX había una gran afición por las experiencias espirituales y Rasputín aprovechó ese momento, apareciendo en los salones donde se bebía té y entreteniendo a la gente con historias de Siberia y de campesinos, aparte de sus propias aventuras y experiencias de curación y misticismo.

La familia real rusa constaba del zar Nicolás II, la zarina de origen alemán Alexandra y 5 hijos, 4 niñas y 1 niño. Eran los Romanov, una dinastía que llevaba gobernando la Rusia imperial durante más de 300 años y cuyo imperio se extendía en esos momentos desde China hasta Alemania.

Alexis, el hijo varón de los zares y heredero del trono, había nacido con una enfermedad, la hemofilia, la cual impide que la sangre coagule y que se produzcan hemorragias internas muy fácilmente. En ese entonces era incurable y se podía morir por un mal golpe además de sufrir dolores terribles propios de esta enfermedad.

Los Romanov mantuvieron en secreto la enfermedad de Alexis y la zarina se refugió en la Iglesia Ortodoxa con la fe de que eso ayudaría a que su hijo se curara.

Así pues el 1 de noviembre de 1905 aparece en escena Rasputín, el misterioso campesino de Siberia que decía ser sanador, o curandero, y es presentado a los zares, a los que cayó en gracia ya que les causaba gran interés, motivo por el cual se convertiría en un asiduo del palacio.

Los zares lo invitaron al Palacio Alexander, a 25 Km. al sur de San Petersburgo, donde fue invitado por primera vez para que efectuara una curación a Alexis. Rasputín entró en la habitación del niño, lo despertó, le habló como si se tratara de un niño adulto y rezó por el joven, que acabó durmiéndose. Cuando despertó por la mañana el dolor se había ido. Gracias, seguramente, a su gran poder de sugestión, una suerte de hipnosis, esa sería la primera de las ocasiones en las que parecería que había salvado la vida del muchacho.

Incluso cuando Rasputín estaba a más de 1.000 Km. de distancia, parecía tener poder de curación, como la ocasión en la que estando de visita en su aldea natal recibió un telegrama de la zarina porque Alexis había caído y estaba sangrando. Rasputín respondió que había orado y que el niño sobreviviría, cosa sucedió ya que al día siguiente la hemorragia se detuvo. Con este tipo de resultados Rasputín tenía asegurado su sitio en la corte.

Rasputín llamaba a los zares papá y mamá, demostrando respeto y amor, y ellos se referían a él como “nuestro amigo”. La zarina creía que Rasputín obraba milagros, creía ciegamente en él. Tanto fue así que el zar ordenó que la policía secreta rusa, la Okhrana, lo escoltara y protegiera. Hay que aclarar que en algunos sitios se explica que la Okhrana le protegía mientras que en otros se menciona que le espiaban y controlaban por orden del parlamento, donde para referirse a él se hacia servir el nombre Fuerzas Oscuras (Dark Forces) ya que eran muy suspicaces con respecto a la influencia de Rasputín en la familia real.

Pero no era la atención de los zares la única que se centraba en Rasputín. A pesar de recibir visitas de todas las clase sociales, los visitantes más frecuentes eran de sexo femenino, y es que el campesino siberiano estaba cosechando una legión de fans. Ejercía una especie de atracción magnética en las mujeres aristocráticas que se acercaban a él en tropel y corrían rumores sobre sus frecuentes visitas a las casas de baños donde disfrutaba de los placeres de las prostitutas locales.

Familia Romanov al completo

Familia Romanov al completo: el zar Nicolás II, la zarina Alejandra y sus 5 hijos

Estaba más que claro que tenía un estilo de vida libertino, que era promiscuo, y por su parte no ocultaba su deseo por las mujeres de la ciudad. En algunas ocasiones, incluso, se desvestía junto a la mujer con la que estuviera en ese momento y trataba de demostrar que aun así podían resistir a la tentación y no tener sexo, cosa que no siempre conseguía 🙂

Se rumoreaba que tenía un amorío con la zarina, sobre todo debido a las cartas que le enviaba ella, en las que agradecida como estaba por el buen hacer de Rasputín parecía demostrar un cariño especial que podría ir más allá de una relación puramente formal, aunque muchos opinan que la zarina tenía un solo hombre en su vida: su marido, el zar.

Los zares sabían de las aventuras de Rasputín con las mujeres pero lo veían como un santo que salvaba a su hijo, con lo que no podían prescindir de él a la vez que no podían revelar el motivo de que estuviera en la corte, ya que nadie sabía de la enfermedad de Alexis, el único heredero del trono Romanov.

Pero las mujeres no eran su único vicio, como le pasaba desde su juventud; sentía una pasión por el alcohol, siendo habitual en muchos bares de la ciudad. El alcohol, cuyo abuso no suele llevar a bueno puerto, hizo que su comportamiento empezara a volver a la prensa en su contra y que lo retrataran como un malévolo chiflado manipulador de sus patrones, la familia real rusa.

También era adicto a una práctica que los rusos llaman “vranyo”, que es el uso de la mentira creativa para entretener a otros o para promoverse a sí mismo. Le gustaba exagerar su importancia, aunque en realidad no tenía ninguna necesidad de hacerlo.

A pesar de su importancia para los zares no vivía con ellos, sino en un apartamento de 5 habitaciones sin lujos que estaba ubicado en un distrito trabajador de San Petersburgo.

Aunque en principio tenía muy poca influencia en el gobierno, sí parecía tenerla en el zar y sobretodo en la zarina, lo que le hacía alguien muy poderoso y lo cual hizo que la aristocracia sintiera que Rasputín tenía prisionera a la familia real y que su influencia en los Romanov fuera debatida en el parlamento, que como decimos probablemente tomó medidas cautelares al respecto.

El domingo 28 de junio de 1914, el día que en Sarajevo un asesino mató al Archiduque de Austria Francisco Fernando y a su esposa, Rasputín, que estaba en su pueblo, casi muere a manos de una antigua amante llamada Guseva, que estaba totalmente desfigurada por la sífilis. Tan desfigurada estaba que Rasputín no la reconoció cuando ésta se le acercó y le atacó con un cuchillo, produciéndole un corte en el pecho que a punto estuvo de matarlo, aunque sobrevivió después de pasar más de un mes hospitalizado.

Influencia de Rasputín en los Romanov

Dibujos de este estilo aparecían en la prensa rusa dejando claro lo que muchos pensaban, que Rasputín ejercía “excesiva” y negativa influencia en los Romanov

Desde su cama en el hospital envió una carta al zar con una advertencia que acabaría cumpliéndose, diciendo que “una terrible nube de tormenta se cierne sobre Rusia. Desastre, dolor, sucia oscuridad y nada de luz. Un océano de lágrimas, no se pueden contar y tanta sangre… El desastre es grande, la miseria infinita”.

Para aplacar el dolor que sentía por la cuchillada en el pecho de su ex amante, empezó a beber mucho (sí, más), se volvió más enojado e irritable, y fue a partir de 1914 donde empezó el Rasputín de la leyenda y el mito, el noctámbulo que entretenía a prostitutas y tenía inimaginable sexo con cantidades de mujeres, ya fuera en pareja o en orgías.

También se dice que fue en este momento, y debido a la actitud de Rasputín, cuando el zar ordenó protección oficial durante todo el día para que no le pasara nada al sanador de su hijo. Sea como fuere, y lo pidiera quien lo pidiera, la policía secreta rusa le seguía allá donde fuera.

Como anécdota se cuenta que en una ocasión, estando en un restaurante de Moscú, se bajó los pantalones, sacó su pene y lo sacudió frente a las caras de los comensales entregando notas que decían “Amen libremente”, antes de ser detenido por la policía de Moscú y puesto en la cárcel. Estaba hecho todo un gamberrote…

En 1914, Europa estaba sumergida en una guerra atroz, en la que Rusia se había aliado con Francia e Inglaterra contra el poderío militar alemán y austriaco. A finales de 1915 un millón y medio de soldados habían muerto o sido heridos y Rasputín aconsejó al zar retirar las tropas y firmar la paz con el enemigo. Esta sugerencia gustó a poca gente, entre los que se encontraba el servicio secreto británico, el SIS, predecesor del MI6, que puso su punto de mira en Rasputín.

Era sabido que Rasputín defendía un acuerdo de paz con los alemanes, lo cual era considerado por los aliados como una mala y peligrosa influencia ya que en caso de llevarse a cabo, los alemanes podrían dejar de defender las fronteras orientales, con Rusia, y llevar todos sus ejércitos al lado occidental, lo cual podría hacer girar la balanza de la guerra.

El cuartel general del servicio secreto inglés se encontraba en el hotel Astoria, en el centro de San Petersburgo, muy cerca del palacio de Yusúpov, un personaje de vital importancia en el fin de Rasputín.

El príncipe Félix Yusúpov era hijo de una de las familias más ricas y antiguas de toda Rusia. Fue educado en Oxford y veía a Rasputín como un obstáculo para que Rusia siguiera con la guerra. Este podría ser el motivo principal de lo que pasaría posteriormente, aunque parece ser que era una persona de gran inestabilidad emocional que tenía dudas con respecto a su identidad sexual y estaba cautivado por el poderoso magnetismo sexual de Rasputín, pero éste no parecía interesado en una relación homosexual, con lo cual Yusúpov, en este caso, podría tener, además, ganas de vengarse por no haber conseguido lo que quería del siberiano.

Corría ya el año 1916. Rusia estaba al borde de la revolución y hacia 2 años que había empezado la 1ª Guerra Mundial. La cosa estaba yendo tan mal que el propio zar había tomado personalmente el mando del ejército ruso con lo que tuvo que abandonar San Petersburgo, dejando a la zarina a cargo de todo. Esto fue aprovechado por Rasputín para presionar a Alexandra para conseguir que Rusia abandonara la guerra.

En esta situación Rasputín se había vuelto tan poderoso que había logrado colocar a amigos suyos en puestos altos tanto del gobierno como de la iglesia, con lo que la nobleza tenía más motivos para temerle.

A esto también se le puede añadir que en algunos escritos Trotsky demonizaba a Rasputín indicando que la miseria que se adueñaba del país, debido a la guerra, era debida a la Rasputínzarismo, con lo que había motivos suficientes, reales o no, para que Rasputín tuviera ya una considerable cantidad de enemigos.

Muchos temían que su influencia en la familia reinante llegara demasiado lejos, con lo cual se llevó a cabo un complot para acabar con su vida, trama que permaneció oculta durante casi un siglo.

El 29 de diciembre de 1916 Yusúpov invitó a Rasputín a una fiesta en su palacio a orillas del canal Moika.

Representación de la sala de los conspiradores del asesinato de Rasputín

Representación de la sala de los conspiradores del palacio de Yusúpov

En la planta de arriba se encontraban, al menos oficialmente:

  1. Vladimir Purishkevich, miembro del parlamento ruso,
  2. Demetrio Pávlovich, Gran Duque de Rusia, miembro de la familia imperial, primo favorito del zar que en un tiempo estuvo prometido con Olga, la hija mayor de éste,
  3. el Dr. Lazavert, cuyo papel sería el de poner cianuro molido en los pasteles que pretendían que comiera Rasputín,
  4. el teniente Chakotin, un buen amigo de Yusúpov.

Abajo, en un comedor que previamente había sido un sótano, se encontraban charlando Rasputín y Yusúpov, junto con pasteles (tortas de crema) y vino de Crimea para el invitado, todo ello con suficiente cantidad de cianuro como para acabar con un batallón y que había preparado el Dr. Lazavert mencionado antes.

Yusúpov animó a Rasputín a que comiera los pasteles y éste finalmente accedió, comentando que eran demasiado dulces. A pesar de todo siguió comiéndolos y parece que el veneno no consiguió inmutar al místico.

El príncipe, visto que no le pasaba nada a Rasputín, fue a ver a los conspiradores que se encontraban en el piso de arriba y después de discutir lo que había que hacer tomó (o le dieron) una pistola y bajó de nuevo al comedor.

Antes de dispararle Yusúpov aseguró que le dijo a Rasputín que mirara una cruz que había en un mueble con el motivo de que dicha visión exorcizara al invitado expulsando a los demonios de su cuerpo para que le dejaran sin poderes cuando le disparara, cosa que acabó sucediendo hacia las 3 de la madrugada, dándole a Rasputín en la espalda.

Una vez hecho el disparo Yusúpov subió a avisar a los de arriba de que Rasputín había muerto, pero cuando le preguntaron si estaba totalmente muerto empezó a tener dudas, con lo que, de nuevo, volvió al comedor para comprobar el estado de la víctima.

Cual fue su sorpresa cuando Rasputín recuperó la conciencia, abrió los ojos y diciéndole que era un chico malo lo agarró por el cuello con una fuerza impresionante.

Después de zafarse el príncipe subió corriendo al piso de arriba en busca de ayuda, mientras, según la versión oficial, Rasputín, sacando fuerzas de no se sabe dónde, salió por una puerta y empezó a huir por el patio. Antes de que pudiera escapar, y desde lejos, otro conspirador, Purishkevich, le apuntó con su arma y le disparó desde detrás.

Yusupov y Rasputín

Y aquí representación del comedor de abajo donde Yusúpov trataba inútilmente de envenenar a Rasputín y donde acabaría disparándole posteriormente

Este segundo disparo impactó en la parte posterior de la cabeza de Rasputín, que cayó fulminado al suelo. Luego los conspiradores recogieron su cadáver y lo lanzaron a las heladas aguas del río Nevá. Al día siguiente se descubrió la sangre y el cubrebotas de Rasputín en el puente Petrovsky, aunque su cuerpo sería recuperado un día más tarde totalmente congelado.

Según una versión de la historia Rasputín sería enterrado y más tarde su cuerpo trasladado de nuevo, traslado durante el cual el cadáver se habría perdido y desaparecido sin dejar rastro. Al menos esta es la versión conocida basada en las memorias de los presentes el fatídico día, como las de Yusúpov, que fueron escritas 11 años después, y las de Purishkevich, que también relató lo sucedido ese día, aunque se encontraron muchas incongruencias entre ambos relatos. Otras versiones indican que el cuerpo fue exhumado, que se le castró, se le arrancó el corazón y que el resto fue quemado hasta las cenizas por los revolucionarios.

Sea como fuere la investigación policial sobre el asesinato fue breve, la zarina puso a Yusúpov bajo arresto domiciliario pero el príncipe negó su implicación y nunca fue culpado.

Casi un siglo después, y gracias a que se pudo acceder a los archivos rusos que hay en el Museo de Historia Política de San Petersburgo en los que se encuentra un juego completo de fotos tomadas inmediatamente después del asesinato y durante la autopsia que se le realizara, además de las pruebas forenses y balísticas, se ha podido saber que la historia fue ligeramente distinta de lo que se explicó en su momento.

En las mencionadas fotos se puede apreciar, entre otras cosas, que todo su cuerpo estaba lleno de contusiones y heridas de bala, una de ellas en la frente.

El total de heridas de bala localizadas en el cuerpo de Rasputín fueron 3:

  1. una en la parte izquierda del cuerpo, bajo el pecho, que le causó Yusúpov,
  2. una en la parte derecha de la espalda, que podría ser del disparo realizado por Purishkevich en el patio, aunque parece hecha desde cerca, con lo que no encaja con la historia contada,
  3. una en la frente, que ni Yusúpov ni Purishkevich mencionan y que además parece hecha desde muy cerca, como si hubieran apoyado la pistola entre los ojos de Rasputín y hubieran disparado.

Tampoco cuadran las supuestas armas usadas. Según Purishkevich dijo lo había matado con una pistola Savage del calibre 32, desde lejos y por detrás, pero la herida que se percibe por las fotografías parece causada por un arma de mayor potencia, en concreto por un revólver Webley 455, de manufactura británica, un arma que en la época en la que Rasputín fue asesinado usaban todos los oficiales ingleses.

Así pues habrían 3 disparos, 3 armas y, en el caso del último disparo, el que se hizo en la frente, según los expertos parece hecho por un profesional.

Aquí es donde volvemos a hablar de los servicios secretos ingleses y donde aparecen 2 nombres más.

Patio del palacio Yusúpov el día después del asesinato de Rasputín

Patio del palacio Yusúpov el día después del asesinato de Rasputín. Aún se pueden ver las manchas de sangre sobre la nieve

Por un lado el agente británico Oswald Rayner, que había conocido a Yusúpov en Oxford y que confesó al final de sus días a su familia que había estado presente el día que murió Rasputín. Por desgracia Rayner eliminó todos los documentos referentes a su estancia en San Petersburgo durante la época de Rasputín.

Este nombre fue descubierto gracias a un informe secreto de 1916 donde uno de los agentes del servicio secreto escribe a John Scale, un superior: “Aunque las cosas no han salido exactamente según lo planeado, hemos conseguido nuestro objetivo. La reacción ante la desaparición de las “Fuerzas Oscuras” ha sido buena por parte de todo el mundo. Rayner está atando los cabos sueltos y sin duda le informará a su regreso.”

Como hemos dicho antes en el parlamento hacían referencia a Rasputín usando las palabras “Fuerzas Oscuras”.

John Scale, que estaba muy relacionado con la corte y el gobierno ruso, decía según su hija, que nunca había conocido a alguien con un aura de maldad semejante, que se notaba su maldad (la de Rasputín), y aunque no estuvo de cuerpo presente el día del asesinato, parece que sí formó parte del complot y seguramente fue quien lo organizó.

Por las fotografías tomadas esos días, se ve en el patio del palacio de Yusúpov una hilera recta de sangre por el patio, con lo que es más que probable que creyéndolo muerto lo arrastraran por el patio, no que él huyera como dice la versión oficial. En otra de las fotografías se ve un gran charco de sangre justo al lado de la entrada al patio, con lo que es probable que Rasputín, que parecería que estaba hecho de titanio, no estuviera aún muerto, algo que solucionarían con el tercer disparo, el mortal en la frente, hecho allí mismo seguramente por Oswald Rayner.

Fuera esperaría un coche donde meterían el cadáver y lo llevarían al río Nevá, donde lo tirarían.

Así pues, y resumiéndo lo que se intuye de las últimas investigaciones, la nueva versión de la historia sería que le dispararon, le golpearon, ataron sus manos, lo tendieron en el suelo y en un momento dado un oficial británico le disparó con su revólver para asegurarse de su muerte. Posteriormente soldados del ejército revolucionario sacaron su cuerpo del ataúd y lo quemaron hasta reducirlo a cenizas, como hemos mencionado más arriba.

Así acabó la vida de Rasputín a los 47 años de edad, aunque sus profecías seguirían en pie por más tiempo.

Poco antes de su muerte Rasputín le había escrito al zar una profecía aterradora que decía tal que así:

Si muero por mis hermanos, los campesinos rusos, no tiene nada que temer. Si sus relaciones causaron mi muerte, nadie en su familia permanecerá vivo durante más de 2 años. Todos serán matados por el pueblo ruso.

Rasputín nos saluda

Rasputín nos saluda desde el más allá

14 meses después del asesinato de Rasputín, Rusia firmó la paz con Alemania, aunque ya era demasiado tarde, con lo que el asesinato había conseguido su objetivo y un mes más tarde los 6 miembros de la dinastía Romanov fueron asesinados por disparos, bayonetas y golpes a manos de los comunistas bolcheviques en lo que fue el comienzo de la Unión Soviética y el final de una dinastía imperial. La profecía de Rasputín se había cumplido.

En la actualidad el comedor donde dio inicio el asesinato de Rasputín, en el palacio Yusúpov, es una atracción turística y dicho estudio, el del príncipe Félix Yusúpov, es conocido como “la sala de los conspiradores”.

Fuentes: documental “Rasputín” de la serie Expediente Misterio, documental “Quien mató a Rasputín” de la serie Grandes Enigmas del siglo XX, documental “Rasputín, el monje loco” de la serie Grandes Biografías, Wikipedia.

+info: dejo aquí 2 enlaces por si quieres profundizar más en su historia. Aquí información sobre Rasputín en knowledgrES y aquí puedes leer el libro “Rasputin” de Henri Troyat.

ADDENDUM:

Recuerdo que hace años en un telediarreo dieron la noticia de que en un museo ruso se encontraba conservado en formol, y a la vista de todos, el descomunal pene de Rasputín. No se sabe a ciencia cierta si el pene es de nuestro amigo siberiano, de un caballo o de un extraterrestre, sobretodo teniendo en cuenta que no queda claro qué pasó con el cuerpo del místico después de su muerte, pero si te interesa puedes saber la curiosa historia del supuesto miembro viril de Rasputín.

Las Piedras Guía de Georgia

Las Piedras Guía de Georgia

Foto de las Piedras Guía de Georgia, en Elberton, un pueblo cualquiera, o no, de los EEUU

En un pueblo de Georgia llamado Elberton, a unas 2 horas de Atlanta, en EEUU, se encuentran erigidas más de 100 toneladas de granito sólido, y con una altura de unos 6 metros, en lo que algunos llaman el Stonehenge americano, y cuyo nombre oficial es Las piedras guía de Georgia o Georgia Guidestones en inglés.

La enorme construcción consta de 6 bloques de piedra, 5 verticales, los más grandes, y uno horizontal coronando y uniendo al resto. Además hay otra losa de piedra en el suelo, más pequeña, donde se dan algunos detalles, no demasiados, de esta escultura.

El lugar está vigilado por cámaras constantemente, entiendo que porque algunos se han dedicado a pintar en estas losas mensajes anti Nuevo Orden Mundial o por otros motivos, aunque a pesar de ello se puede visitar sin ningún problema.

¿Y qué tiene de interesante esta construcción? Pues más que interesante, que eso ya es relativo, lo que tiene es bastante misterio. No sólo porque no se sabe quien ordenó construirlo sino porque se desconoce el propósito de la misma, el significado de lo escrito en las piedras.

Pero empecemos por el principio…

En 1979 un individuo llegó a Elberton y contactó con un banquero local, que era el que le manejaba el dinero, para tratar de localizar alguna empresa que se dedicara a trabajar con granito para poder realizar esta obra. Al final dieron con Elberton Granite Finishing Company, que fue la empresa encargada de elaborar este monumento que fue inaugurado públicamente el 22 de marzo de 1980.

El individuo que encargó esta construcción y que pagó el equivalente a la nada despreciable cifra de 350.000 € por su elaboración usó el seudónimo R.C. Christian (quizás Robert C. Christian). Y no sólo se quedó en eso, sino que exigió que se mantuviera su anonimato, no sólo el de él sino el de la/s persona/s a quien representaba. R.C. habló con el dueño de la empresa de granito, Joe Fendley, que ya murió hace unos años, y con el mencionado banquero, Wyatt C. Martin, que juró llevarse a la tumba el secreto de su identidad ya que según él hizo un pacto de caballeros con el misterioso R.C. Christian. Así que está complicado saber quien fue/es y, de hecho, hasta ahora nadie sabe su verdadera identidad y todo son especulaciones, no sólo con respecto a él sino a las propias piedras y sus mensajes.

Hay que decir que el apodo de R.C. Christian se ha asociado rápidamente a la orden Rosacruz. El motivo es que R.C. Christian podría equivaler a Christian Rosenkreuz, el supuesto fundador de dicha orden, fundador que, para seguir con el misterio de las piedras y de esta orden, no se sabe si realmente existió o si era una persona o varias. Además hay algunas ilustraciones de esta sociedad en las que aparecen las letras R y C de Rosae Crucis.

Lo único que se sabe a ciencia cierta de este buen (o no) hombre es la descripción que de él hace uno de los trabajadores de la empresa de granito que estuvo en el momento en el que visitó sus instalaciones: alto, bien vestido, con corbata, rasgos muy marcados, gafas, calvo y con acento del medio oeste (de EEUU). Poco más.

Más tarde hablaremos de los rosacruces. Ahora seguimos con el propio momumento, que se las trae.

Para empezar está, como no podía ser de otro modo, orientado o alineado astronómicamente, es decir:

– Cada una de las 4 piedras más grandes apunta exactamente a un punto cardinal.

– La ranura que se encuentra en la piedra central vertical, que no tiene ninguna inscripción, marca los solsticios de verano e invierno.

– El agujero que se encuentra en esta misma piedra, un poco más arriba de la ranura aunque en otra cara, marca Polaris, la estrella Polar o del Norte, cualquier noche del año.

– La ranura que hay en la piedra horizontal de arriba marca el mediodía exacto a lo largo del año.

Bien. Seguimos.

Losa de piedra al lado de las Piedras Guía de Georgia

Losa de granito que se encuentra al lado de las Piedras Guía de Georgia

En las 4 piedras más grandes se encuentran escritos una suerte de 10 mandamientos en los 8 idiomas más hablados del planeta: inglés, hebreo, español, chino, ruso, hindi, swahili y árabe. Un idioma distinto en cada cara de las 4 enormes losas.

Los supuestos 10 mandamientos son:

  1. Mantener la humanidad (la población) por debajo de los 500 millones de personas en perpetuo equilibrio con la naturaleza.
  2. Guiar la reproducción con sabiduría, mejorando el estado físico y la diversidad.
  3. Unir a la humanidad con un nuevo idioma vivo.
  4. Administrar la pasión, la fe y la tradición y todas las cosas con un razonamiento equilibrado.
  5. Proteger a la población y a las naciones con leyes justas y tribunales íntegros.
  6. Permitir que todas las naciones se gobiernen internamente y que las disputas externas las resuelva un tribunal internacional.
  7. Eliminar las leyes mezquinas y los agentes inútiles.
  8. Equilibrar los derechos individuales con las obligaciones sociales.
  9. Premiar la verdad, la belleza y el amor, en busca de la armonía con el infinito.
  10. No ser un cáncer para el planeta, dejar espacio para la naturaleza, dejar espacio para la naturaleza (y no, no me he repetido).

Todos estos mandamientos, o recomendaciones o sugerencias o lo que quiera que sean, podrían parecer más que correctos si no fuera por los 3 primeros, sobretodo por el primero, que es el que más indignación y preocupación ha causado entre las personas que saben de la existencia de estas piedras.

El primer punto es obvio que no suena nada bien, ya que teniendo en cuenta que actualmente en el planeta hay cerca de 7.000 millones de personas, hablar de mantener la humanidad por debajo de los 500 millones representa la “desaparición” de la mayor parte de nosotros, los humanos inhumanos, lo cual no sólo acojona un poco sino que además huele a tufo, a Nuevo Orden Mundial (a estas alturas ya deberías saber que esa es una de sus máximas, el eliminar la mayor parte de la población).

En este caso, además, se recuerdan declaraciones públicas -que por desgracia han pasado desapercibidas-, de gente tan conocida y elitista como el príncipe Felipe de Inglaterra, duque de Edimburgo, que dijo que en caso de reencarnarse le encantaría ser un virus que acabara con la mayoría de la población, o del eugenista y supuesto filántropo Bill Gates, que también cree que hay demasiada gente en el mundo y que gracias a las vacunas, medicina, la gestión de la reproducción y otras tantas sandeces se podría conseguir reducir notablemente dicha cantidad.

Piedra con los 10 mandamientos en inglés

10 “mandamientos” en inglés en una cara de una de las piedras verticales

El segundo punto habla de guiar la reproducción, algo que también deprende hedor y que nos evoca de nuevo a la eugenesia y a las teorías malthusianas sobre la superpoblación y los suministros del planeta. Tampoco suena bien. Personalmente siempre he creído -de hecho estoy más que convencido- que el planeta bien “administrado” no sólo puede permitir la correcta y plena existencia de 7.000 millones de almas sino que de muchos más. Eso si se hicieran bien las cosas, claro, algo que precisamente no está sucediendo y que hace que gran parte de la población muera cada día por enfermedades, hambre, etc.

Y el tercero habla de un sólo idioma para todos, algo que también se encuentra entre las prioridades del NOM, aunque según se mire no tendría porqué ser algo negativo, aunque sí sería una jodienda tener que hablar ahora en otro idioma ;).

El resto de puntos, como decimos, y en un principio (esto ya es valoración personal), parecen más que correctos y hasta lógicos. Quizás el tema del tribunal internacional podría atraer suspicacias, pero es mejor eso que una guerra, ¿no?

En cuanto a la piedra que se encuentra encima de las 5 restantes, las 4 laterales y la central, tiene escrito un mensaje en cada cara vertical en 4 lenguas antiguas. A saber: jeroglíficos (escritura sagrada) egipcios, escritura cuneiforme babilónica, griego clásico y sánscrito. El mensaje dice algo así como: Que estas piedras os guíen a una edad de la razón. Aquí tampoco vemos nada sospechoso, aunque hay que mencionar que la “edad de la razón” también podría hacer referencia a un tratado homónimo de Thomas Paine, que además de político, inventor, radical y revolucionario, era miembro de la orden Rosacruz, lo cual suma puntos para pensar que esta orden ande detrás del monumento.

Luego nos queda la losa de piedra que se encuentra al lado del monumento, a unos 4 metros de distancia, en el suelo, y que explica las alineaciones astronómicas comentadas más arriba; que el autor es R.C. Christian, indicando que se trata de un seudónimo; que los patrocinadores del mismo son un grupo de americanos que buscan la edad de la razón y, ojo al dato, que a 6 pies (casi 2 metros) bajo tierra, se encuentra una “cápsula del tiempo” que debe ser abierta en un futuro. Lo curioso es que no se indica cuando. ¿Qué contendrá esta cápsula y cuando se supone que habrá que abrirla, en caso de que exista realmente?

Como vemos hay bastante misterio en torno a estas piedras…

En cuanto a los rosacruces, y sólo por añadir algo de información con respecto a los que la mayoría creen que son responsables de la construcción de este singular monumento, se dice que esta orden “secreta” fue creada por Christian Rosencreuz en Alemania a principios del siglo XV, aunque como hemos dicho no se sabe a ciencia cierta si existió el tal Rosencreuz o si se trata de un grupo de personas.

Para los que aseguran que se trata de una persona y que existió, fue un médico que dedicó toda su vida a recoger el “sagrado conocimiento” y que posteriormente formó a los rosacruces para poder pasarles dicho conocimiento, evitando así que muriera con él. Sus acólitos eran inicial y básicamente médicos y todos hicieron juramento de curar a los enfermos y no cobrar dinero, además de mantener el secreto de la fraternidad así como de encontrar un substituto de Rosencreuz.

Se dice que estos conocimientos contienen elementos de alquimia y esoterismo y se cree que los actuales rosacruces, incluso, han logrado explotar y controlar los poderes de la mente humana, llegando a la posibilidad de apoderarse de la mente de otras personas, a controlarlos, algo que, siguiendo con el tema conspirativo, nos trae a la mente términos como MK-Ultra/Proyecto Monarch o El Candidato de Manchuria. Otros avances conseguidos serían las proyecciones astrales, el poder proyectar el alma exteriormente a zonas lejanas, o la telequinesia, el poder mover objetos a distancia con el uso de la mente, claro.

Así pues tenemos que algunos creen que quieren guiar a la humanidad para protegerla de su propia autodestrucción mientras otros creen que se trata de una orden demoníaca que lo que pretende es, primeramente, acabar con la mayor parte de la población para luego imponer el susodicho y maldito nuevo orden controlado por unos pocos, los de siempre…

Sea como fuere todo siguen siendo especulaciones, ya que en ningún sitio del monumento se indica que haya relación alguna entre éste y la orden cuyo símbolo principal, como es de suponer, es una una cruz con una rosa blanca en el centro; la rosacruz, que también se asocia con la escultura vista desde arriba, imagen que aparece también en la losa del suelo que hemos mencionado antes.

Características y alineamientos de las Piedras Guía de Georgia

Características y alineamientos astronómicos de las Piedras Guía de Georgia (en inglés, por si no te habías dado cuenta…)

Y es que si nos paramos a pensar un poco más (tampoco demasiado, no sea que nos cansemos o nos quedemos sin neuronas), tanto puede ser que los mensajes o mandamientos sean una lista de ideales para mejorar cuanto antes la existencia en este planeta, aún a costa de demasiadas muertes, o bien que la guía trabaje sobre una supuesta catástrofe (volvemos a las profecías del 2012 que, por cierto, es el presente año…) que haría ese trabajo “sucio” de acabar con miles de millones de personas y cuya intención sería la de proponer la mejor manera de manejar el planeta una vez hubiera “pasado la tormenta”, o sea, un mensaje para una generación futura. O podría ser algo totalmente distinto.

También se comenta en uno de los documentales de donde extraemos esta información que en el supuesto de que hubieran inundaciones masivas al más puro estilo Diluvio Universal™, Georgia sería una de las zonas de EEUU que permanecería intacta, algo que no sucedería con otros estados que este país que acabarían bajo el agua, algo que ya dijo en su momento el vidente Edgar Cayce, del que ya hablamos aquí, además de mencionar de pasada que los indios cheroqui (cherokee) consideran esta zona del mundo el centro del universo, algo que me parece también bastante curioso.

Y esto es todo amigos. Más info en Internetes, como siempre.

Fuentes: documental “Apocalipsis en Georgia” de la serie “Secretos Desclasificados”, The Vigilant Citizen (inglés), Wikipedia

Codex Gigas. La Biblia del Diablo

Codex Gigas. La biblia del diablo

Codex Gigas. La biblia del Diablo, edición de bolsillo para gigantes

Me pregunto si un libro con unas dimensiones de 92 cm. de largo, 50 de ancho, 22 de profundidad y con un peso de 75 Kg. podría considerarse un libro de bolsillo; me temo que no.

Se trata del Codex Gigas, “libro grande”, también conocido como El Códice o Biblia del Diablo, el manuscrito medieval más grande conservado de la época, que fue considerado la 8ª maravilla del mundo y cuya leyenda asegura que fue dictado por la mano del diablo.

Esta es una de las singularidades del Codex Gigas, pero no es la única.

La siguiente, sin duda, es el contenido del mismo. El Codex Gigas contiene en sus 624 páginas, entre otros:

  • El Antiguo Testamento
  • Traducciones latinas de 2 trabajos del historiador Flavio Josefo: Antigüedades judías y La guerra de los judíos
  • Las Etimologías del arzobispo San Isidoro de Sevilla, la enciclopedia más popular de la Edad Media
  • 8 libros de medicina
  • El Nuevo Testamento
  • La Chronica Boemorum de Cosmas de Praga, la primera historia de Bohemia
  • Confesión de pecados
  • Exorcismos
  • Calendario, una lista de santos de Bohemia, ya fallecidos, y la fecha de su conmemoración
  • Historias antiguas
  • Diversos alfabetos
  • Conjuros y hechizos mágicos
  • Ilustraciones en acuarela de las cuales destacan 3: una de la Ciudad Celestial o Reino de los Cielos; al lado un retrato del diablo, ambas a página completa; el único retrato de una persona en todo el libro, que se cree que es el de Flavio Josefo
  • La Regla de San Benito (la ley creada por Benito de Nursia para la orden que creó, la Orden de San Benito, los benedictinos, en el siglo VI). Este trabajo en realidad no está ya en el libro ya que fueron arrancadas las páginas en las que se encontraba escrito

No hay otro libro que conjugue esta combinación de contenidos tan variopintos, lo cual le da un valor incalculable, pero con el irrepetible contenido no se acaban las curiosidades del códice; ¿cuál es su historia? La historia dice que fue admirado y codiciado por los poderosos y tomado como botín de guerra pero que allá por donde pasó dejó desgracia.

El manuscrito parte en el siglo XIII de un lóbrego monasterio de benedictinos, el de Podlažice,  situado en Bohemia. Los benedictinos eran conocidos también como “los monjes negros”, ya que iban de negro, simbolizando con sus hábitos la muerte en el mundo terrenal. Obedecían estrictamente (suponemos) los votos de castidad, pobreza y obediencia y realizaban duros sacrificios físicos como, por ejemplo, la autoflagelación.

A finales de siglo el monasterio estaba en quiebra y para conseguir dinero lo vendieron a otra orden monástica conocida como “Los monjes blancos” (cuanto color…), que obviamente iban de blanco y que se encontraban en el monasterio de Sedlec, a las afueras de Praga.

Estos monjes blancos guardaron el libro al lado de un cementerio consagrado con tierra del Gólgota, el monte donde crucificaron a Jesús. Estos nuevos guardianes del códice se arruinaron también y se les ordenó que lo devolvieran a su monasterio de origen. Poco después el claustro sufrió la peste bubónica o peste negra (seguimos con los colores), pandemia que dejó el cementerio con más de 30.000 cuerpos que acabaron convirtiendo el lugar en una catacumba “masiva”. La capilla de Sedlec, repleta de calaveras y huesos, es actualmente una de las fosas comunes más famosas del planeta.

Ilustración del diablo en el Codex Gigas

Ilustración del diablo en el Codex Gigas

En 1565, en Austria, el horóscopo real que le realizó Nostradamus al príncipe Rudolf II pronosticó la muerte de su padre y su consecuente ascensión al trono, convirtiéndose así en el emperador del Sacro Imperio Romano.

El nuevo rey estaba obsesionado por lo oculto y una de las cosas que deseaba poseer para su oscura colección era el Codex Gigas, para lo cual se congració con los benedictinos y un abad de esta orden se lo acabó regalando. El rey se quedó con el Codex, pero su suerte empezó a empeorar: se volvió antisocial, inestable y paranoico. Se enclaustró en su castillo y su reinado se convirtió en un desastre, perdiendo a los que le apoyaban. Incluso el trono le fue arrebatado por su propia familia que lo dejó de lado. Acabó muriendo en la pobreza y su reino cayó en manos de los ejércitos suecos, sus enemigos, que confiscaron el libro de la biblioteca del rey en 1648, tras la Guerra de los Treinta Años.

De Praga se lo llevaron metido en un baúl a Estocolmo, capital de Suecia, y allí se lo regalaron a su monarca, la reina Cristina, de 22 años y única heredera del rey Gustavo II, que la educó como si se tratara de un hombre.

Cristina ordenó guardar el libro en la biblioteca del castillo, pero de nuevo empezaron las desdichas (al menos para sus fieles); abdicó en menos de 10 años, se convirtió al catolicismo y se exilió a Roma donde acabaría muriendo a los 62 años. Curiosamente se llevó con ella algunas biblias pero dejó el Codex Gigas en su antiguo castillo de Estocolmo.

En 1697, justo después de que acabara de morir el entonces rey Carlos XI, estalló un incendio en el castillo real que casi acabó con el libro si no fuera porque, según se cuenta, un criado (entiendo que habiendo comido antes una buena dosis de espinacas) logró llevárselo y tirarlo por la ventana para que no ardiera en las llamas. Pese a que el libro se salvó los bomberos oficiales del castillo fueron condenados a ser torturados (…).

Desde 1877 permanece guardado en la Real Biblioteca Nacional de Suecia, en Estocolmo, conservado en una sala especial para que se preserve bien y bajo unas estrictas normas de seguridad. En septiembre de 2007 fue cedido por unos meses a la República Checa, el país de origen del enorme libro, y parece que para ello se tuvo que pagar la friolera de casi 10 millones de dólares. Entiendo yo que la cosa debería haber sido exactamente al revés…

Pasamos ahora a los enigmas inherentes al libro.

Una página del Codex Gigas

Una de las 624 páginas del Codex Gigas donde se puede observar el elaborado trabajo llevado a cabo

La leyenda cuenta, y esto es lo más fantástico de todo, que el libro fue escrito por un monje benedictino en una sola noche gracias al pacto que hizo con el diablo.

En 1230, aproximadamente, en un remoto monasterio de Bohemia, concretamente en Podlažice, en una celda aislada un monje violó una sagrada regla monástica, un terrible crimen, y fue castigado a ser emparedado vivo en su celda. El monje prometió a sus antes compañeros, ahora jueces y verdugos, escribir un tomo enorme, el más grande de su época, que contendría todo el conocimiento de la humanidad para honrar, de este modo, a su monasterio. Y además lo haría en una sola noche, entregándolo a la mañana siguiente a cambio del perdón.

Escribió hasta que se le entumeció la mano y aún le quedaba mucho por hacer (obviamente). Decidió realizar un pacto con el arcángel caído, con Satanás. La leyenda dice que Satanás respondió a la llamada del monje y accedió a su petición a condición de aparecer en el mismo, con lo que éste consiguió escribirlo, guiado por el demonio, en tan sólo una noche, obteniendo así el perdón y por lo tanto esquivar la muerte a la que había sido condenado.

Gracias a multitud de análisis llevados a cabo por parte de demonólogos, expertos en la Biblia, paleógrafos de manuscritos y bibliotecarios, entre otros expertos en diversas materias, se ha llegado a la conclusión de que efectivamente fue escrito por una sola persona aunque, dejando de banda el posible pacto con el demonio, no se hizo en una sola noche sino que se estima que debió tardar unos 30 años en tenerlo finalizado.

Concretamente se calculó que en 5 años trabajando constantemente, sin descanso, estaría acabado, pero hay que tener en cuenta primero de todo lo evidente, que esto tal cual no sería posible -a menos que se tratara de un robot de última generación con una batería de kryptonita– y que los monjes tenían otras obligaciones y les quedaba poco tiempo para escribir durante el día, por lo que en la practica serían unos 10 años. Pero además a esto habría que añadirle los trabajos realizados para las iniciales decoradas que se ven constantemente a lo largo del códice, que pueden llevar cada una de 2 a 3 días, corregir el texto, ir a la iglesia los domingos y otros tantos factores, así que la cosa estaría entre 25 y 30 años.

Algunos de los motivos que apoyan la teoría de que que lo hizo una sola persona son:

La caligrafía. Los escritores monásticos profesionales solían trabajar juntos en una sala grande llamada el escriptorium para compartir técnicas y métodos. Comparando la escritura del libro con otra realizada por un profesional, la primera parece vieja, de un aficionado. El hecho de que aunque esté trabajada no sea sofisticada apunta hacia un autodidacta, un aprendiz de escritura gótica.

A pesar de no ser caligrafía de un profesional de la escritura, un escriba “en serie y en serio”, y a pesar de que la mayoría de libros los hacían 2 o 3 personas trabajando juntas, es sorprendentemente uniforme en todas las páginas. Para determinar esto se hizo uso de la grafología, que analiza la inclinación, la presión, el ángulo, el espaciado y el estilo y cuya principal ley dice que no hay 2 escrituras iguales.

– Las ilustraciones, que aunque son bastante trabajadas y bastante llamativas, denotan que no fueron realizadas por un experto, relacionándose así con el anterior punto.

Hay más ilustraciones pero en cuanto al retrato del diablo, lo curioso es que éste no se encuentra liderando el infierno, como cabría esperar, sino que se dibujó atrapado entre 2 torres, como sucede con la Ciudad Celestial, que también se encuentra enmarcada entre las mismas torres.

Ilustración de Jerusalén celestial

Ilustración de la Ciudad Celestial

El “shaytan” árabe es un acusador, el “hashatan” hebreo es un adversario, en el Antiguo Testamento Satanás es una especie de abogado que discute con dios los pecados de los hombres y en el Nuevo Testamento la identidad de Satanás es el arcángel caído, un ser malvado que condena a los pecadores al fuego del infierno. El cristianismo, además, hizo una asociación del demonio con Pan, el dios pagano de la fertilidad, que tenía piel escamosa, cuernos, era mitad hombre y mitad animal y tenía pezuñas hundidas, un ser negativo que encaja perfectamente con el que se puede ver en la ilustración del códice.

Del hecho de que la ilustración del diablo se encuentre al lado de la de la Ciudad Celestial, se interpreta que se trata de la dualidad del horror y de la dicha, del enfrentamiento entre el bien y el mal, opciones entre las que debería escoger el autor del Codex.

La pigmentación. Normalmente los monjes hacían sus propias tintas con técnicas específicas y que se solían preparar diariamente, lo que hace que el pigmento fuera variando. Las tintas solían ser de 2 tipos: las hechas de metal y las hechas de mosquitos machacados (…). Gracias a la luz ultravioleta se observó que la tinta no brillaba demasiado, no tenía un brillo fosforescente como cabría esperar de la tinta de metal, lo cual indica que fue hecha con tinta de insecto.

Esto es así en todo el libro, lo cual también apoya la teoría de un solo escritor ya que normalmente cada escriba usaba un solo tipo de tinta al escribir.

Otros detalles del libro son la inclusión de hechizos, que actuaban a modo prevención, para evitar que el demonio poseyera a la persona, y conjuros, lo cual es ciertamente curioso si tenemos en cuenta que supuestamente el que escribió el libro realizó un pacto con el demonio.

En ciertas páginas aparecen unas sombras o manchas oscuras que parecen quemaduras, pero dichas sombras sólo aparecen en las páginas cercanas a donde aparece el diablo. Se pensó en un principio que podrían ser pruebas del incendio mencionado más arriba, pero no hay indicios de que haya una relación entre uno y otras. De hecho se asume que fue la luz del sol, la exposición a los rayos ultravioleta, sobre la piel de los animales que acabó oscureciendo algunas zonas (como nos pasa a nosotros, ¿no?).

Tapa del Codex Gigas

Noble tapa de madera y metal del Codex Gigas. Esto sí que es una tapa dura. Y bien dura…

Y es que las páginas del libro no son de papel; son proteínas. Muchos libros medievales se hacían de un material parecido al pergamino hecho de piel de animales, llamado vitela, y que era una forma de reciclaje medieval. Muchos eruditos creen que para la Biblia del Diablo se usaron 160 pieles de terneros, casi nada.

En el libro, escrito en latín (por si no quedaba claro), tampoco se han detectado errores gramaticales u omisiones importantes y está coloreado con tintas roja, azul, amarilla, verde y oro.

Por último, y esta podría ser la prueba más importante de que fue escrito por una sola persona, se encontró en el libro una inscripción en latín, un crédito póstumo: Hermann inclusus, Herman el recluso.

Durante años la palabra inclusus se asoció con ser emparedado vivo, aunque su significado es más cercano a “recluso” que a “emparedado”, lo cual, junto con el resto de resultados de las investigaciones y el propio contenido del mega libro, llevó a la conclusión de que la persona que escribió el Codex Gigas podría ser este tal Hermann, un monje benedictino solitario en una celda solitaria que en una fecha muy cercana a 1230 decidió apartarse del mundo para poder llevar a cabo una búsqueda de la iluminación, la obra de toda una vida, inspirado por el honor, no por el mal, y a modo de redención.

Hay que aclarar que en la Edad Media se creía que copiar un libro sagrado llevaba a la purificación del alma, que expiaran los pecados, motivo por el cual el libro pudo realizar esta función para el autor, aunque no hay pistas en el libro ni en la historia que indique por qué podría pensar o sentir el autor que era un pecador.

Lo que sí está claro, a menos que lo del pacto demoníaco sea real :D, es que se trata de una obra irrepetible, un logro casi inhumano realizado durante décadas, que ésta fue la única obra del autor (como para pedirle que escribiera más libros como éste…) y que se trata del único libro sagrado atribuido al diablo.

Fuentes: documental La biblia del diablo, Wikipedia 1 y 2, National Library of Sweden

Las leyes de la robótica

Isaac Asimov

Isaac Asimov, el padre de las leyes de la robótica

En 1942 se publicó el relato corto “Círculo Vicioso” (“Runaround” era su título original) de Isaac Asimov, el conocidísimo escritor, mayormente -aunque no exclusivamente- de ciencia ficción, de origen ruso que podría estar en el Libro Guinness de los récords sin demasiados problemas ya que escribió un total de más de 500 obras a lo largo de su existencia (aunque no viene a cuento, puedes saber quien sí está en el famoso libro-recopilatorio y alucinar un poco con la cantidad de libros que escribió).

En el relato presentaba por primera vez las leyes que según él deberían implementarse en todos los robots, es decir, las normas básicas de conducta programadas en un robot con el fin de que no se rebelara contra, ni dañara a, su creador, el ser humano, como sucediera con el monstruo creado por Victor Frankenstein.

El robot, con esas instrucciones en su ROM, estaba programado para cumplirlas a rajatabla y en caso de no obedecerlas podría llegar a colapsar quedando sólo apto para chatarra (o sea, moriría) o bien acabaría siendo un fugitivo de la ley. Uno de los problemas que se podía dar es que el robot no supiera entender o interpretar las leyes lo suficientemente bien como para saber claramente cuando una persona corre peligro o no, cual es el origen de dicho peligro o incluso diferenciar y elegir entre un mal menor y uno mayor. En realidad – salvando las distancias- lo mismo que nos podría pasar a nosotros si nos dieran 3 únicas normas, de esta magnitud e importancia, que debiéramos obedecer (de un modo u otro ya las tenemos).

Y de hecho en muchas de las obras de Asimov se plantea esto precisamente, situaciones en las que un robot puede llegar a violar alguna de estas leyes, si se puede producir una situación en la que no le quede otra opción que desobedecerlas, quizás voluntariamente o bien debido a que la situación genera un conflicto difícil de resolver para un no humano.

Las 3 famosas leyes de la robótica de Asimov son:

1. Un robot no debe dañar a un ser humano ni, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño alguno.

2. Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por los seres humanos, excepto cuando estas órdenes se oponen a la Primera Ley.

3. Un robot debe proteger su propia existencia hasta donde esta protección no entre en conflicto con la Primera Ley o la Segunda.

Posteriormente, en la novela “Robots e Imperio” de 1985, Asimov haría que uno de sus protagonistas, un robot muy avanzado de nombre R. Daneel Olivaw, después de una discusión con un humano, concluyera y pronunciara lo que se conoce como la Ley Cero, una supraley, por así decirlo, a la cual están subordinadas las 3 leyes básicas y que reza así:

Un robot no puede causar daño a la humanidad o, por inacción, permitir que la humanidad sufra daño.

Esta ley también plantea preguntas.  ¿Cómo definir qué es  “la humanidad” o qué supone, y qué no, un daño para la humanidad? Son detalles que pudieran parecer tonterías si no fuera porque se trata de indicarle exactamente a un robot qué puede hacer y qué no (y más si  nos va la vida en ello), que aquí se resume en una frase pero que conlleva infinitas posibilidades.

Siguiendo con la ficción, ya que como hemos dicho estas leyes proceden de libros de ciencia ficción, aunque veremos que de un modo u otro se acaban integrando en “nuestro mundo”, a partir de 1993 Roger MacBride Allen, en estrecha colaboración con Asimov, publicaría la saga “Caliban”, formada por los libros “Caliban”, “Inferno” y “Utopía”, entretenida historia futurista en la que se realiza una profunda revisión de las 3 leyes originales de la robótica dando como resultado Las Nuevas Leyes de la Robótica, que esta vez serían 4:

1. Un robot no debe dañar a un ser humano.

2. Un robot debe cooperar con los seres humanos, excepto cuando dicha cooperación atente contra la Primera Ley.

3. Un robot debe proteger su propia existencia, mientras dicha protección no atente contra de la Primera Ley.

4. Un robot puede hacer lo que le plazca, excepto cuando sus actos infrinjan las leyes Primera, Segunda o Tercera.

Robot y mujer

Tanta ley y se olvidaron de la más importante: un robot no se podrá acostar con la mujer de su creador ni con cualquier otra, ¡oiga! (imagen de Franz Steiner)

En este caso, aunque la base es la misma de las 3 leyes originales, se le da un poco de libertad al robot y se le humaniza otro tanto: ya no debe obedecer las órdenes de los hombres sino cooperar con ellos y, además, puede tener su propia “vida” mientras respete las otras leyes.

Ya de vuelta al mundo real, o como mínimo a tiempos más recientes (recuerda, vivimos en Matrix), en 2009 los ingenieros David Woods, de la Universidad Estatal de Ohio, y Robin Murphy, de la Universidad de Texas A&M, propusieron unas nuevas leyes, paralelas a las de Asimov, en la revista IEEE Intelligent Systems donde se centran en las interacciones entre humanos y robots, algo quizás más acorde con la realidad, tratando de atacar algunas de las lagunas que se puedan dar en las leyes básicas y evitar así que se pueda “romper” alguna ley.

Además se realizaron sobre la idea de que las de Asimov estaban pensadas para unos robots muy avanzados, que ni de lejos hemos empezado a vislumbrar, debido seguramente a que ni siquiera sabemos del todo cómo funcionamos nosotros mismos, cómo funciona nuestro cerebro, siendo estas nuevas leyes más realistas en cuanto a lo que podemos esperar en un futuro más cercano que lejano:

1. Un humano no puede emplear un robot sin conocer las normas legales y profesionales de seguridad y ética del sistema de funcionamiento humano-robot.

2. Un robot debe responder a los seres humanos de manera apropiada a sus funciones.

3. Un robot debe estar dotado de suficiente autonomía para proteger su propia existencia siempre y cuando dicha protección proporcione una transferencia del control sin problemas que no entre en conflicto con las leyes anteriores.

En este caso se asume que los humanos usan robots, que éstos están limitados debido a su propia naturaleza no humana, que debemos ser conscientes de dicha limitación y actuar acorde con éstas y que, por lo tanto, los robots deben estar preparados para saber cuando ceder su control a los humanos.

En 2011, y de la mano del Consejo de Investigación de Ingeniería y Ciencias Físicas y el Consejo de Investigación de Artes y Humanidades de Gran Bretaña, se publicarían 5 principios éticos, siguiendo también la línea de las originales leyes de Asimov, que consideran que todo diseñador/creador de robots debe respetar y tener tan interiorizadas como lo haría un robot de las novelas de Asimov con las 3 famosas leyes incrustadas en su “cerebro”:

1. Los robots no deben ser diseñados exclusivamente o principalmente para matar o dañar a los humanos.

2. Los seres humanos , no los robots, son los agentes responsables. Los robots son herramientas diseñadas para lograr los objetivos humanos.

3. Los robots deben ser diseñadas de forma que aseguren su protección y seguridad.

4. Los robots son objetos, no deben ser diseñado para aprovecharse de los usuarios vulnerables al evocar una respuesta emocional o dependencia. Siempre debe ser posible distinguir a un robot de un ser humano.

5. Siempre debe ser posible para averiguar quién es legalmente responsable de un robot.

Son una buena noticia, la verdad, ya que hasta ahora sólo se había pensado principalmente en los propios robots y no en sus creadores, nosotros, los humanos y los no tan humanos, lo cual no es baladí.

Puede llegar un momento en que haya robots capaces de crear otros robots. Entiendo que en ese punto no tendrían por qué ser especialmente inteligentes y, por lo tanto, no tendrían por qué tener la necesidad de poder razonar. Podrían ser meros autómatas y, en todo caso, si tuvieran un plus de inteligencia, de autonomía, su razonamiento vendría dado por el de los que los han programado. ¿Y quién los ha programado? Nosotros, de nuevo.

Teniendo en cuenta que el ser humano puede albergar más maldad que la propia caja de Pandora, más inutilidad que la que pueda tener un mechero (encendedor, por si no eres de por aquí) normal y corriente bajo el agua y tanta imperfección como sólo los humanos somos capaces de acumular, ¿hasta qué punto podríamos fiarnos al 100% de algo creado por nosotros con el currículo que arrastramos desde el inicio de nuestra existencia y si entre nosotros mismos no somos capaces de confiar plenamente?

¿Podemos esperar algo bueno del hombre, el creador de robots, que tanto mal ha hecho a lo largo de la historia y tan poco por acercarse a un verdadero “mundo feliz” (no el de Aldous Huxley precisamente) lleno de paz y prosperidad? ¿No son al fin y al cabo los robots un fiel reflejo -aunque quizás limitado- de sus creadores, nosotros, con sus mismas debilidades, restricciones, defectos y puntos oscuros? ¿No hemos creado montones de robots -o máquinas- hechos exclusivamente con el fin de matar? ¿No se están desarrollando ya robots cuya meta es destruir, cuanto más rápido mejor, al enemigo en el campo de batalla en vez de dedicar esos robots, o al menos la energía, tiempo y dinero empleados para crearlos, para acabar con tanta mierda que viene asfixiándonos hasta cotas apestosas?

Bueno… no nos pongamos catastrofistas ni pesimistas, que en la villa del Señor hay de todo. Ni todos somos santos ni todos demonios, así que no nos queda otra que cruzar los dedos esperar a ver qué nos depara el futuro en cuanto a robótica se refiere; seguramente acabará siendo algo fascinante (aunque no tengo claro que lleguemos a disfrutarlo…). De todos modos tengo la sensación que cuanto menos se parezcan los robots del futuro a nosotros, mejor 🙂

Si no te has cansado de ver leyes robóticas, lo cual es poco probable, puedes consultar en la Wikipedia (en inglés), por ejemplo, donde se encuentran más leyes y modificaciones de las existentes.

Fuentes: Wikipedia, la trilogía Caliban, Noticias21.com, ResearchNews (inglés)

Una Fanta de naranja, por favor

Anuncio alemán de Fanta en 1941

Anuncio alemán de Fanta en 1941

En ocasiones veo muertos. Perdón… en ocasiones me encuentro en un “establecimiento comercial donde se sirven bebidas alcohólicas y no alcohólicas y aperitivos, generalmente para ser consumidos de inmediato en el mismo establecimiento en un servicio de barra” (definición de la Wikipedia para lo que coloquialmente conocemos como bar). En esas ocasiones que podríamos tildar de verdaderos acontecimientos, cuando me traen la Fanta de naranja que he pedido me vienen ganas de preguntarle al camararo o camarera, o barman o barwoman (…) si sabe cuál el origen de la Fanta.

Como no me he atrevido a hacerlo nunca aprovecho para explicártelo a ti, que quizás tengas curiosidad por saberlo.

En plena 2ª Guerra Mundial, Coca-Cola (esa bebida que contiene cosas que no sabemos y que seguramente preferimos no saber) no era una marca considerada amiga en la Alemania de Hitler, motivo por el cual no era muy sensato, ni sano, seguir vendiendo dicha bebida. Debido a esta lógica canina se tuvo que cambiar el nombre de las más de 40 fábricas embotelladoras que elaboraban la bebida negruzca en este país para evitar que fueran relacionadas con la corporación estadounidense y poder seguir rentabilizándolas de algún modo.

No sólo eso. En 1940, un año antes de que crearan otro conocido producto de la casa, Sprite, las fábricas ya no podían conseguir sirope -el concentrado- de Coca-Cola, debido a un embargo comercial, esto es, la prohibición de importar productos norteamericanos. Esto hizo que Max Keith, por entonces encargado de las operaciones de Coca-Cola en Alemania, decidiera hacer una nueva bebida afrutada aprovechando las “sobras de las sobras”, como él mismo dijo, los restos de los productos que había en las fábricas, como manzanas ya prensadas para hacer sidra y lo que iba encontrando por ahí.

Una vez tuvo el producto acabado, que dicen que era de color amarillo y cuyo sabor variaba según la disponibilidad de ingredientes, se realizaró un concurso entre los empleados de las fábricas para decidir el nombre que tendría dicho producto, para lo cual Keith les dijo que dejaran volar su imaginación, phantasie o fantasie en alemán. Esta misma palabra, fantasie, sirvió a un empleado, Joe Knipp, para que sugiriera el nombre de Fanta, cosa que gustó tanto que la bebida fue bautizada con ese nombre, con lo que Fanta nació excluvisamente para el mercado alemán, donde tuvo mucho éxito.

Lo curioso es que, aunque en 1943 ya estaban vendiendo 3 millones de botellas al año, se utilizaba básicamente para endulzar el té, ya que había racionamiento de azúcar.

Una vez acabada la guerra, Coca-Cola recuperó el control de las fábricas y de las marcas, incluida la del nuevo producto Fanta, así como los beneficios de las producciones realizadas durante la guerra (efecto retroactivo).

Así que ahora a ver si te animas tú a explicarle a quien te sirva una Fanta (o una cerveza, o lo que sea) el origen no tan conocido de esta bebida. Seguro que le encantará…

Fuentes: documental Coca-Cola VS Pepsi. Duelo de titanes, Wikipedia (en)

Los sicarii

La sica de los sicarii

La sica de los sicarii

Hoy en día tenemos más o menos claro lo que es un sicario: una persona, no muy humana, pagada para matar a otra/s. Lo que quizás no sepas es que la palabra sicario proviene del latín sicari o sicarius, que era la persona que usaba una daga o puñal, tipo de arma blanca que en latín -y así acabamos ya con las palabritas en cursiva- es sica.

Los sicarii (ya en plural) eran la facción más violenta de la secta de los zelotes, que ya de por sí eran radicales y violentos, los judíos que en el siglo I de nuestra era lucharon para echar de Judea a los invasores romanos, que incluso llegaron a crear una ley ex-profeso para este tipo de asesinos, la lex Cornelia de sicariis et veneficis (ley Cornelia sobre apuñaladores y envenenadores) en el año 81 a.C. debido a la crueldad de sus asesinatos.

Algunos creen también que Judas, el apóstol que se acabó ahorcando después de señalar a Jesucristo a los romanos a cambio de 30 monedas de plata, era un sicario, ya que consideran su apellido Iscariote una alteración de la palabra sicari.

En el año 66 d.C., en el comienzo de la Gran Revuelta Judía, una de las barbaridades que cometieron los sicarii con su propio pueblo fue impedir la llegada de alimentos a Jerusalén para obligar a sus habitantes a luchar contra los invasores romanos en vez de negociar la paz. Uno de sus líderes, Eleazar ben Jair, logró escapar junto a un millar de fieles seguidores (hombres, mujeres y niños) del ataque romano y se dirigieron a Masada, la fortaleza palaciega que Herodes, rey y gran arquitecto, reconstruyera fastuosamente y usara años antes para, por ejemplo, proteger a su madre, a su prometida y a su hermana de una invasión de los partos, que eran los habitantes de una región del norte del Irán de aquel entonces.

Masada (palabra hebrea que significa fortaleza) se encontraba en lo alto de una montaña a orillas del Mar Muerto y cerca del río Jordán  y Herodes la había preparado de tal modo que sería posible sobrevivir durante años en ella ya que contaba con 20 enormes cisternas que recogían y acumulaban el agua de las lluvias y en las que cabía un total de 40 millones de litros de agua (una barbaridad), además de grandes despensas de comida y otras tantas comodidades estratégicas. Esto permitió que los sicarii resistieran el asedio de la Décima Legión romana, que iba a por ellos, durante años.

El historiador Flavio Josefo cuenta que las legiones romanas construyeron campamentos en la meseta de la montaña para mantener el asedio a la fortaleza y posteriormente un muro de piedra de 3 m de altura, 1’5 m de espesor y 5 km de longitud, rodeando por completo la montaña, para que no escaparan los judíos atrincherados.

El 7º año los sicarii estaban ya convencidos de que su dios les había abandonado porque las legiones seguían intentando acceder a la fortaleza y atraparlos y no veían la manera de escapar, por lo que el líder, Eleazar ben Jair, probablemente en la sinagoga del palacio, acabó convenciendo a los demás de que era mejor morir de manera noble que vivir de manera innoble a manos de los invasores. Es decir, que lo mejor era suicidarse.

Aunque algunos no estaban de acuerdo todos acabaron aceptando ese destino. A cada hombre se le asignó el asesinato de toda su familia, después de lo cual cada hombre participó en un sorteo para decidir los 10 que matarían al resto. Finalmente quedó uno sólo con vida, que después de quemar el castillo, y observando los cadáveres de su familia y del resto de disidentes, usó una sica para acabar con su propia vida.

Masada, la fortaleza

Ruinas de Masada, la fortaleza asediada por los romanos y defendida por los sicarii

Los sicarii habían quemado sus posesiones para negárselas a los romanos, pero dejaron intactas las reservas de comida para demostrarles a éstos que no se habían suicidado por hambruna sino por negarse a ser esclavos de los romanos, por negarles ese triunfo a los legionarios.

Los romanos, que parece que no se enteraban mucho de lo que sucedía dentro de la fortaleza, esperaron al amanecer siguiente para realizar el ataque definitivo, consiguiendo entrar en Masada para encontrarse, después de tantísima insistencia, y con una mezcla de asombro y decepción, los cuerpos inertes de aquellos que les habían resistido durante 7 años.

La historia de los suicidios se supo gracias a que 2 mujeres y 5 niños se habían escondido para evitar seguir el mismo destino que el resto, con lo que luego pudieron contar lo sucedido. Flavio Josefo explica en sus “Las guerra de los judíos” que los romanos acabarían perdonando la vida de esas 7 almas.

Masada, o lo que queda de ella, acabó convirtiéndose en sitio de culto y símbolo de resistencia e independencia para muchos judíos y se dice que su asedio fue la mayor fuente de inspiración de los hombres que en 1836 defendieron el fuerte en la batalla de El Álamo durante 13 días en la revolución de Texas

BONUS:

Si hemos dicho que la palabra latina sica significa puñal, añadiremos que gladio o gladius era la espada utilizada por las legiones de Roma y de donde viene el término gladiador, ya que era también la espada que usaban estos luchadores que, según el historiador Suetonio, antes de pelear por sus vidas y libertad le decían al emperador aquello de “Ave, Caesar, morituri te salutant” (Salud, César, los que van a morir te saludan).

Fuentes: documental “Masada, la fortaleza”, Wikipedia, De Egipto a Roma

La lujuria desatada de Mesalina

Mesalina

Mesalina, descansando de tanto trajín

Tiberio Claudio César Augusto Germánico, más conocido como Claudio (el de “Yo, Claudio”, la serie de la BBC que quizás hayas visto), fue el 4º emperador romano de la dinastía Julio-Claudia, desde el 41 d.C. al 54 d.C., y tío de Calígula, que fue emperador antes que él.

Después de 2 matrimonios fallidos, y a la edad de 50 años, se quedó prendado de la belleza de la joven Valeria Mesalina, 35 años menor que él, hija y nieta de cónsules que, según dicen, ya de bien pequeña tenía “fuego en el cuerpo”.

Y es que a Mesalina le gustaba mucho el sexo. Mejor dicho: era una adicta al sexo, lo que ahora conoceríamos como una ninfómana, sólo que en su caso se trataba de ninfomanía colosal, con lo que decir que le fue infiel a su esposo en multitud de ocasiones sería quedarse más que corto. Ya en la noche de bodas, cuando Claudio dormía, Mesalina hizo uso de un esclavo que se encontraba en el jardín para aliviar sus calores…

Suetonio dijo que había “alternado” con los 1000 hombres de la Guardia Pretoriana, abortando en diversas ocasiones para poder seguir practicando sexo. Aprovechando su nuevo estatus de emperatriz, se acostaba con cualquier hombre que le viniera en gana, ya fueran nobles, actores, gladiadores, soldados, etc. Cuando alguno se negaba, fuera del nivel social que fuera, ella se inventaba alguna excusa para que se le castigara, por ejemplo con la pena capital (la muerte, vamos…) y si, por el contrario, se convertía en su amante y se esmeraba en sus labores, entonces ascendía rápidamente gracias a la influencia de Mesalina sobre su esposo.

Estando con Mnéster, un famoso actor de teatro del cual se había encaprichado y que, como no podía ser de otro modo, era uno de sus muchos amantes, fueron al barrio Subura, que era el más peligroso de la ciudad y en el que obviamente se ejercía la prostitución. Supongo yo que como sentía eternos picores en la entrepierna y le gustó tanto el ambiente del barrio, decidió vestirse de manera ligera y, bajo el pseudónimo de Lycisca, se prostituyó, lo que le aportaría gran cantidad de hombres de todo tipo, tamaño y color, que satisfarían su imparable glotonería.

No contenta con eso, porque su lascivia era monumental, aprovechó la ausencia de Claudio, que se encontraba en Britania en una expedición de conquista, para retar al gremio de prostitutas de Roma a una curiosa competición que se llevaría a cabo por la noche.

La idea era que ella competiría contra una representante del gremio con el fin de determinar quién podía satisfacer a más hombres, una suerte de “gang bang“. La elegida para competir con Mesalina fue Escila (el torbellino), la prostituta más famosa de Roma, que por muy famosa que fuera no sabía con qué bestia parda se enfrentaba.

Lycisca (Mesalina) prostituyéndose

Mesalina, como Lycisca, practicando su deporte favorito en un burdel (de Agostino Carracci)

Al llegar a 25 hombres “satisfechos” por ambas partes, Escila no daba más de sí, con lo que se rindió pronunciando la gran frase “esta infeliz tiene las entrañas de acero”, ganando de este modo la insaciable Mesalina, que no tuvo suficiente con vencer a su contrincante; pronunciando otra gran frase, “cansada pero insatisfecha”, decidió volver al palacio, lugar donde había realizado todas las bacanales que había querido, y seguir fornicando hasta que el cuerpo aguantara. Y parece que el cuerpo aguantó y mucho, ya que algunos hablan de fueron 70, y otros 200, los hombres que retozaron con la bella Mesalina hasta el amanecer.

De hecho el pueblo sabía de las fiestas de Mesalina y de sus constantes infidelidades y creían que el emperador era consciente de, y aprobaba, las alegrías que se daba la emperatriz.

Tiempo más tarde, aprovechando otra salida del emperador, Mesalina se casó con su amante Cayo Silio, cónsul de Roma, y juntos urdieron un plan para acabar con el emperador; él quería matar a Claudio y ella consideraba desde siempre a su otro marido, el emperador, poco agraciado físicamente para elevar su lívido lo suficiente (…). Pero muy a su pesar Claudio descubrió la bigamia de ella y el complot de ambos y los condenó al suicidio, aunque ella no fue capaz de llevarlo a cabo, motivo por el cual fue decapitada por un centurión al que -no nos extrañaría- debió intentar llevárselo al huerto y así matar dos pájaros de un tiro.

Así acabó Mesalina a sus 23 años, quien tuvo mucha influencia (o manipuló a su antojo) en las decisiones de su ciegamente enamorado marido y al que le dio 2 hijos. Por su parte Claudio no sólo ordenó eliminar su nombre o imágenes de cualquier lugar público o privado, una especie de damnatio memoriae, sino que se volvió a casar por cuarta vez a pesar de haber ordenado a su Guardia Pretoriana que lo mataran si volvía a hacerlo, frustrado como estaba el pobre por sus fracasos matrimoniales.

Claudio acabó siendo envenedado, posiblemente por su 4ª mujer, Agripinila, que era su sobrina y que seguramente lo mató para beneficiar a su hijo Nerón, con lo que quedaría demostrado definitivamente que la relación de Claudio con las mujeres no eran saludables.

Muerte de Mesalina

Muerte de Mesalina (de George-Antoine Rochegrosse)

La palabra mesalina, debido a la fama ganada a pulso (o con el sudor de su…) por nuestra protagonista, acabó representando la idea de mujer libidinosa o incluso prostituta, lo que un amigo mío hubiera definido como “mujer de moral distraída”.

BONUS:

Ya puestos en el tema, y como estamos en esta vida para aprender, comentaremos que la palabra fornicación, que en latín es fornicari y quiere decir “tener relaciones sexuales con una prostituta”, debe su origen a la palabra fornix, arco o arcada, ya que las prostitutas romanas se apostaban bajo los arcos de ciertos edificios esperando al siguiente pecador de la pradera con intención de liberar tensiones.

Fuentes: Wikipedia, Entre Escila y Caribdis, documental “Roma y el vicio” del Canal Historia

A %d blogueros les gusta esto: