Energía desbordada de Nikola Tesla

Energía desbordada de Nikola Tesla
Maravillas Modernas / Canal Historia
44 min
2008

Fue un héroe estadounidense pero después de un tiempo la gente ya había olvidado su obra.

Creo que ha sido el inventor más importante de la humanidad.

Algunos de sus vecinos pensaron que estaba completamente loco y que era peligroso para su comunidad.

Creo que tenía una visión diferente de cómo sería el futuro. Es el responsable de los adelantos del siglo XX, el poder de convertir la noche en día, gracias a Nikola Tesla.

Es evidente que existen muchos aspectos de la vida moderna, de la cotidianidad, que son directamente influenciados o creados por Tesla.

Su corriente alterna o electricidad CA preparó el camino para todas nuestras comunidades eléctricas modernas.

Básicamente es responsable de todo nuestro sistema de electricidad del mundo moderno completo.

Pero, trágicamente, en sus últimos años su brillantez, responsable de más de 100 patentes, fue eclipsada por lo que algunos consideran locura. Al escucharlo pensaron que era un científico loco fuera de control que podía destruir al mundo, cuando en realidad lo que intentaba era mejorar la humanidad.

Gracias a Tesla, al accionar un interruptor, tenemos la energía en la punta de nuestros dedos. Sin embargo, el mismo intelecto que fanáticamente rescataba palomas heridas, sentía repulsión por las joyas femeninas y aseguraba recibir comunicaciones del espacio exterior.

Nuestras virtudes y defectos son inseparables, como la fuerza y la materia. Cuando se separan, se termina el hombre.

Los sorprendentes logros de Tesla fueron célebres a comienzos del siglo XX. Sin embargo falleció en 1943 en una pequeña habitación del hotel New Yorker desamparado y desacreditado, observando cómo el mundo que había ayudado a crear simplemente lo olvidaba.

No obstante, el FBI elaboró un archivo secreto de Tesla y al fallecer, sus papeles y propiedades desaparecieron misteriosamente.

Si hubiésemos oído todo lo que decía, era tan poderoso, tan alarmante y aterrador para el gobierno que simplemente confiscaron todas sus posesiones y las desecharon.

¿Cuales eran esas poderosas y aterradoras ideas que amenazaban la seguridad nacional? ¿Eran delirios de un lunático o el trabajo de un genio?

Todavía hay un lugar para los aportes de Nikola Tesla. Mucha gente pensó que andaba en algo. Tal vez sea el momento de mirar hacia atrás y volver a investigar los últimos trabajos de Tesla.

Conocemos uno de los últimos trabajos de Tesla: la electricidad inalámbrica que podía transmitirse alrededor del mundo. La transmisión inalámbrica de electricidad fue una constante que apareció una y otra vez, incluso en las visiones más exóticas de Tesla.

La clave para entender esta asombrosa idea fue una peculiar y poderosa invención de Tesla que patentó en 1891, a los 35 años de edad. La llamó la bobina Tesla.

No se había hecho nada parecido. Pensemos en la bobina Tesla como una bomba gigante de electricidad.

Este es un ejemplo de una bobina de Tesla moderna. Vamos a conectarla a la salida de corriente de la pared y alimentarla desde la base de la unidad, donde se incrementará sustancialmente el voltaje hasta llegar a la punta.

Esta bobina Tesla incrementa la salida de corriente estándar de 120 voltios y la lleva a más de 500.000 voltios.

Imaginen la electricidad circulando por el cable de la misma forma que el agua fluye por una manguera. La corriente se puede comparar al flujo de agua. El voltaje es como la presión del agua. Cuando se coloca una boquilla a la manguera, la fuerza de la presión del agua se incrementa dramáticamente a medida que el flujo de agua disminuye.

Una bobina Tesla actúa de una forma similar; la corriente con un voltaje bajo se envía a una bobina primaria pequeña, tal como la boquilla, reduce la corriente pero incrementa el voltaje enormemente. Esto convierte a la bobina Tesla en un transformador.

Muchos bomberos conectan grandes mangueras a una boca de incendios y luego utilizan una boquilla para rociar el agua a grandes distancias. La bobina Tesla hace exactamente lo mismo.

Usando una bobina Tesla enorme, el inventor quería llenar la Tierra y la atmósfera de energía eléctrica. Creía que se podía usar la Tierra como un conductor eléctrico natural para enviar la electricidad alrededor del mundo. Básicamente la Tierra se convertiría en una enorme salida de corriente.

Para probar su teoría muy original, Tesla dejó su hogar en la ciudad de Nueva York y comenzó a experimentar con energía inalámbrica en 1893 en las desoladas llanuras de Colorado.

Creía que existía una frecuencia específica en la que la Tierra podía ser golpeada como un martillo. Tesla pensaba que la Tierra podía ser eléctricamente activada al igual que se hace sonar una campana con un badajo.

Construyó un laboratorio y una torre que se elevaba a 25 metros. Dentro de la estructura, semejante a un granero, se encontraba una enorme bobina Tesla.

El hecho de que Tesla creara estos arcos eléctricos en su laboratorio, alteraba a los habitantes de Colorado, ya que pensaban que estaba imitando el trabajo de Dios.

Conectándose a la fuente local de energía de Colorado, la bobina Tesla producía 16 millones de voltios, y por lo general demostraba su concepto de energía inalámbrica al iluminar una bobina fluorescente sosteniéndolo en su mano.

Cuando la máquina está encendida, todo el laboratorio se llena de electricidad de alto voltaje.

La bobina Tesla produce energía eléctrica que no daña a los humanos, de forma similar a las torres de transmisión que nos bombardean con ondas de radio.

Lo que están observando es la electricidad fluyendo a través del aire, desde la bobina Tesla hasta la bombilla. En esencia esa era la idea original de Tesla, quería transmitir energía a nivel global, de esta forma la gente sólo necesitaría recibirla para poder usarla.

Tesla aseveró que sus experimentos en Colorado habían sido exitosos y que había logrado transmitir energía para iluminar bombillas a más de 1’5 km de distancia.

Adicionalmente a sus descubrimientos eléctricos de Colorado, Tesla también hizo una aseveración perturbadora. Dijo que recibió mensajes desde el espacio exterior.

Obtuvo mucha publicidad cuando llegó a Nueva York diciendo que había hecho contacto con Marte y que había hablado con marcianos. Sin embargo es interesante porque las ideas que puso en práctica son exactamente las mismas que hoy en día utilizamos para enviar mensajes al espacio exterior; enviamos ondas de radio esperando a ver si hay alguien allá fuera, sin embargo la gente en aquel momento pensó que tal vez estaba loco, cuando en realidad se estaba adelantando a su época.

No obstante, Tesla creyó que había pasado un umbral, demostrando que podía transmitir energía de forma inalámbrica. Lo único que le quedaba era un mayor financiamiento para construir una bobina transmisora más grande.

Tesla regresó a la costa este, al estrecho de Long Island. En la población de Durham una señal de tráfico indica la entrada al lugar, hoy en día abandonado y olvidado.

En 1901, con base en sus experimentos realizados en Colorado, Tesla comenzó a construir su visionaria red de transmisión de energía inalámbrica en este lugar al que llamó Wardenclyffe.

Constaba de un laboratorio y una central eléctrica. Al lado se encontraba la enorme torre de 57 metros de altura. La energía era enviada desde la central a una bobina Tesla gigante dentro de la torre. Debajo de la torre el inventor enterró enormes barras de 37 metros para transmitir el alto voltaje a las profundidades del suelo.

Este sería el primero de muchos transmisores en un sistema que rodearía al mundo con energía inalámbrica. Las enormes cantidades de electricidad requerida, se vendrían de grandes proyectos hidroeléctricos.

Mucha gente pensó que estaba loco porque no podían entender la forma en que visualizaba el futuro. Tuvo la capacidad de concebir ideas que los demás desconocían. Eran un visionario.

Sin embargo, hasta los visionarios necesitan dinero. Así que con el fin de convencer al industrial J. P. Morgan de invertir 150.000 dólares para construir Wardenclyffe, Tesla le prometió que la torre le haría ganar millones al transmitir mensajes, noticias, música e incluso imágenes a cualquier parte del mundo.

Este es el laboratorio y la central eléctrica en Wardenclyffe donde Tesla trabajó por más de 4 años en su intento de desarrollar su concepto inalámbrico. Fue adquirido por una compañía fotográfica hace 60 años y luego de las remodelaciones sólo se mantiene parte del laboratorio externo.

En parte, la oportunidad fue lo que finalmente arruinó a Wardenclyffe. El 12 de diciembre de 1901, mientras Tesla trabajaba en su red de energía, Guglielmo Marconi le ganó la partida y transmitió exitosamente una señal de radio a través del Atlántico.

Mientras el logro de Marconi se materializó primero, la verdad fue que utilizó 17 de las patentes de Tesla para ejecutar su hazaña.

Tesla no sólo fue obviado como el padre de la radio, sino que la transmisión de Marconi selló el destino de Wardenclyffe. Morgan ya no estaba interesado en apoyar el trabajo de Tesla. Ahora que Marconi ya lo había logrado, ¿por qué seguir apoyando a Tesla? Y por supuesto el plan de Tesla era mucho más grande de lo que Morgan pensaba.

Tesla sabía que tenía razones para seguir financiando el trabajo, pero Morgan no tenía el mismo plan.

Entonces, en 1905, todavía en construcción, después de algunas asombrosas exhibiciones eléctricas, el proyecto Wardenclyffe fue abandonado y destruido posteriormente.

El mundo no estaba preparado para ello. Estaba demasiado adelantado a su época. Sin embargo prevalecerá en el tiempo y al final le harán alcanzar el éxito.

Pero, ¿pudo Tesla haber logrado el éxito?

La mayor parte de la comunidad científica tiene sus dudas. Los esquemas de Tesla para la electrificación a nivel mundial estaban fuera de toda consideración. No tiene sentido desde el punto de vista de la energía involucrada y su ineficiencia.

Sin embargo algunos están seguros de ello.

Creo que la transmisión inalámbrica de energía es posible. La oportunidad de transmitir energía alrededor del mundo sin usar cables, era un descubrimiento muy grande para dejarlo pasar.

Jeff Ferrys, un especialista eléctrico de KVA, en Signal Hill, California, formó parte del equipo que construyó la bobina de Tesla más grande de los tiempos modernos, llamada 13 M.

La 13 M fue construida para darles la oportunidad a los científicos de investigar realmente algunas de las teorías de transmisión inalámbrica de Tesla y ver si eran prácticas.

La 13 M genera cerca de 12 millones de voltios de energía y en 1998 probó la bobina Tesla. Lo que nos dimos cuenta con la máquina es que no era suficientemente grande. De hecho es la cuarta parte de la que Tesla hizo en las llanuras de Colorado, y al parecer es necesario que sea así de grande. Esperemos que en el futuro encontremos el financiamiento para poder construir la bobina Tesla de la escala adecuada y probar sus teorías.

¿Cómo es posible que un siglo después del fracaso de Wardenclyffe, las ideas de Tesla sigan siendo tan apasionadamente? Tal vez es porque mucho antes de Wardenclyffe Tesla ya había cambiado profundamente al mundo…

El 21 de junio de 1943, la Corte Suprema de los EEUU revocó su decisión, otorgándole los derechos de las patentes a Tesla, y no a Marconi, por la invención de la radio.

Hoy en día damos por sentado la electricidad alrededor del mundo. La energía para accionar nuestras necesidades se encuentra como la salida de corriente más cercana. Según cuenta la leyenda, el hombre que propició todo esto nació en Croacia en 1856, cerca de la medianoche durante una tormenta eléctrica.

Tesla comenzó su carrera como ingeniero eléctrico en una compañía de teléfonos en Budapest en 1881. Un día caminaba por un parque con un amigo cuando repentinamente ideó un concepto innovador para un nuevo motor eléctrico y lo dibujó en la tierra.

Esta simple ilustración se convertiría en la patente de motor asíncrono, que luego pasaría a ser el generador de energía estándar del mundo.

Se utiliza para cualquier cosa: desde aspiradoras domésticas, pasando por coches híbridos hasta plantas industriales.

El motor asíncrono trabaja dándole energía a la bobina colocada alrededor de un marco inmóvil llamado estátor. Esto induce una corriente en la bobina del rotor. La corriente alterna en la bobina origina polos en el campo magnético que los rodea y los cambia de norte a sur. La atracción y repulsión resultantes entre las bobinas, como se alternan, provocan la rotación del rotor.

Las mismas ideas que se le ocurrieron a Nikola Tesla hace más de 100 años, son utilizadas hoy en día en los motores asíncronos como éste. El motor está formado por 2 partes, el rotor y la bobina. Dentro de la bobina los polos magnéticos norte y sur rotan. A medida que el campo magnético rota, el rotor lo sigue, tal como lo hizo hace 100 años, cuando Nikola Tesla elaboró su primer prototipo.

En 1884, a los 28 años de edad, Tesla se mudó a los EEUU con muy poco dinero y una carta de recomendación de su jefe dirigida a Thomas Edison.

La carta simplemente decía: Conozco a 2 hombres grandiosos. Usted es uno de ellos y este hombre es el otro.

Edison contrató al joven y brillante ingeniero y al final le pidió que rediseñara los generadores eléctricos de la compañía a cambio de un bono de 50.000 dólares.

Después de que Tesla desarrollara una variedad de nuevas patentes muy lucrativas le solicito a Edison su bono. Edison le dijo: “Debes estar bromeando. Tienes que aprender mucho del sentido de humor de los estadounidenses.” y no le dio los 50.000 dólares.

Tesla inmediatamente de giró y le dijo: “Sr. Edison, renuncio”.

Y así fue que comenzó la disputa de por vida entre el advenedizo y joven genio y el inventor ya reconocido.

Tesla dejó el trabajo con Edison y estuvo lavando platos durante un año en la ciudad de Nueva York. Fueron tiempos muy difíciles; todos sus sueños estaban destrozados en ese momento.

Mientras trabajaba duro para mantenerse y ahorrar el capital para nuevas invenciones, Tesla estaba aterrado con los cables del sistema eléctrico que inundaban la ciudad.

El sistema era un desastre de cables y alambrado a lo alto. De hecho en algunas áreas hasta tapaban el sol.

El sistema eléctrico que pensó que era ineficiente era llamado corriente continua o CC. Edison, el antiguo jefe de Tesla, era uno de los principales inversores de la energía CC.

Tesla sabía que debía existir una mejor manera de hacerlo y estaba destinado a inventar un nuevo sistema que se convertiría en el estándar global, la corriente alterna o CA.

Aquí tenemos un cable de corriente continua que hubiera alimentado como 1 millón de vatios a una típica cuadra de la ciudad de Nueva York. Usando la corriente alterna con el sistema CA de Tesla, un alambre así de pequeño podía transmitir la misma cantidad de energía a los hogares.

La diferencia entre la energía CA y CC, está en cómo la electricidad o los electrones fluyen.

Para que la corriente CC funcione, debe existir un flujo continuo de electrones a lo largo del cable, desde el polo negativo al positivo. Cuando la energía es transmitida, los electrones se mueven, hacen el trabajo y regresan al generador. El problema con este proceso es que los electrones encuentran resistencia a lo largo del cable, es difícil para ellos viajar estas enormes distancias, así que la mayor parte de la energía en el sistema se pierde en el cable.

En la forma en como Thomas Edison ideó su sistema, era necesario colocar una planta generadora cada kilómetro para mantener estable el voltaje a lo largo de su red de energía CC.

En 1887 presentó 7 patentes en los EEUU de un sistema de energía más eficiente y barato llamado corriente alterna.

Lo que Tesla descubrió es que en los sistemas CA no es necesario enviar electrones hasta el final para luego regresar. De hecho, alternaba la corriente hacia atrás y hacia adelante.

Tesla desarrolló un sistema de generadores CA que alternaban la corriente eléctrica entre polos positivos y negativos en 60 ciclos por segundo. Enviando CA a un transformador, prácticamente no había pérdida de energía ya que subiría el voltaje y disminuiría la corriente, logrando transmitir energía CA cientos de kilómetros más allá que la corriente CC.

El empresario millonario George Westinghouse pensó que el invento de Tesla podía ser la solución a la transmisión de energía a larga distancia. Le compró las patentes por 60.000 dólares y una porción de las acciones en la corporación Westinghouse.

Si el nuevo sistema CA tenía éxito, Tesla podía convertirse en un hombre adinerado.

Se convirtió en ciudadano estadounidense en 1891. Ese mismo año se desató una guerra de corrientes entre su CA y la energía CC de Edison. Este último lanzó una campaña publicitaria mostrando los peligros de la corriente CA, haciendo experimentos donde tomaban animales y los electrocutaban con corriente alterna

Edison convenció al estado de Nueva York de usar energía CA del sistema de Tesla y Westinghouse para la primera electrocución en 1892. Un reportero se refirió al hecho como un espectáculo repugnante, mucho peor que cualquier ejecución en la horca. Edison llamó a la técnica “Westinghousing”.

No importaba si electrocutaba animales o prisioneros. Lo que era seguro es que la gente no lo quería en sus hogares.

En 1893, a pesar de la mala publicidad, Tesla y la corporación Westinghouse ganaron la licitación para iluminar la Exposición Universal de Chicago, la primera feria de la historia iluminada completamente con electricidad.

Edison, quien también había participado en la licitación, estaba frustrado por haber perdido esta oportunidad, y se rehusó a que Tesla utilizara sus bombillas patentadas.

Así que Tesla necesitaba inventar una nueva bombilla y producir 250.000 de ellas en 6 meses para iluminar la feria.

La bombilla de Edison tenía una base enroscable y su patente contemplaba todo el método de transmisión de energía hasta la bombilla a través de la base enroscable y del vacío creado en la parte interna. La solución de Tesla fue tener un tapón de vidrio esmerilado en la parte inferior del bombillo. El cable pasaba a través del tapón y de esta forma pudo producir una bombilla que no interfería con las patentes de Edison.

Tesla pudo ganarle a Edison en su propio terreno produciendo una bombilla más fácil de elaborar y con tiempos de manufactura menores.

El primero de mayor de 1893, el presidente Grover Cleveland presionó el botón, y más de 200.000 bombillas incandescentes de Tesla iluminaron los terrenos de la feria.

Fue un éxito monumental que nos guió a la era de la iluminación eléctrica moderna.

Tesla se mantuvo como la mente creadora y el genio detrás de todo y su nombre fue conocido alrededor del mundo después de este evento.

Tesla, lleno de confianza después de su victoria ante Edison, creyó que la corriente CA sería la corriente del futuro.

Para probarlo, intento aprovechar la energía de una de las más grandiosas maravillas naturales del mundo.

En 1898, Tesla inventó el deflagrador eléctrico para motores de gas. Hoy en día se utiliza en más de 625 millones de automóviles alrededor del mundo y es conocido como sistema de arranque.

Las cataratas del Niágara pueden hacer pasar por su penacho cerca de 150.000 galones de agua cada segundo, produciendo suficiente energía como para generar 2,4 millones de kilovatios. A esa tasa, las cataratas podrían iluminar a la mitad de Las Vegas durante una noche de verano.

Desde que los pioneros comenzaron a construir aserraderos a lo largo del río Niágara en el siglo XVIII, muchos han ideado nuevas maneras de aprovechar el estruendoso poder de las cataratas.

En 1893, después de haber sido testigo del triunfo de Tesla y Westinghouse en la Exposición Universal de Chicago, los encargados de las cataratas del Niágara les otorgaron el contrato para generar corriente alterna a partir de la caída del agua.

El mayor problema en usar las cataratas del Niágara para producir electricidad era que el consumidor principal de esa energía era Buffalo, que está aproximadamente a 32 km de distancia. Usar CC era totalmente impráctico, ya que debían construir estaciones repetidoras cada 3 km. Sin embargo, la energía CA evitaba todo eso.

En las cataratas Tesla diseñó un complejo sistema de motores y de generadores para producir energía CA.

Tesla no escribía la totalidad del diseño. Muchas de sus cosas las tenía en la mente y simplemente las decía. Tesla vivía en su propio mundo, más o menos, y no explicaba todo a los demás; esa labor era de sus asistentes.

En 1896, la primera estación hidroeléctrica para la transmisión de CA a larga distancia entró en funcionamiento y Buffalo se convirtió en la primera ciudad iluminada por electricidad transmitida.

Tesla no estaba en el momento justo en el que pasaron el interruptor, pero tenía tanta confianza en su trabajo que sabía que funcionaría.

Hoy en día nuevas plantas de energía han reemplazado las estructuras de Tesla. La edificación de uno de los monumentos históricos más importantes del mundo moderno, ahora permanece olvidada, como los dinosaurios, y para el hombre que lo ideó todo sólo hay una estatua aislada que señala su extraordinario logro.

Me pregunto cuantas de las personas que visitan el lugar y pasan por esta estatua tienen idea de quien era Nikola Tesla y todo lo que hizo para dar forma a su mundo.

Nuestro mundo está iluminado gracias a la tecnología CA de Tesla. Le ganó la última batalla a Edison pero la victoria la obtuvo a un coste muy alto. Westinghouse estaba financieramente agotado por la guerra de las corrientes.

En un majestuoso gesto por mantener la empresa a flote, Tesla rompió su contrato, alegando que vendrían mejores inversionistas.

De haberse cumplido el contrato a rajatabla, Tesla hubiese sido millonario y hubiese vivido sin preocupaciones financieras el resto de su vida.

Después del triunfo sobre Edison y el éxito de su corriente alterna Nikola Tesla era una celebridad. Tenía amistad con Mark Twain, con todo tipo de embajadores, bailarines y primadonnas. De verdad tenía esa importancia en la sociedad.

Pero la genialidad usualmente viene con un precio. Tesla sufría de compulsiones bizarras como la necesidad de rescatar palomas heridas y cuidarlas hasta que se curaran.

Tenía una enfermería para palomas en la parte exterior de la ventana de su habitación donde intentaba curarlas cuanto tenían las alas o las patas rotas. De hecho hubo un momento en el que se refería a una de las aves como su esposa, y comentó que cuando murió, todo su espíritu inventivo se fue con ella.

Tesla le tenía fobia a los gérmenes, lo que hacía que se lavara las manos constantemente. Tenía fijación por el número 3 y era inflexible con el hecho de vivir en una habitación en el hotel New Yorker cuyo número fuera divisible entre 3. Exigió la habitación 3327, donde vivió durante 10 años. Siempre solicitaba 9 servilletas y cuando tenía pan o algo similar, lo cortaba en 9 o en 3 piezas. Incluso el número de platos o de toallas que recibía en su habitación debía ser 3 ó 9.

Tesla nunca se casó y aseguró que era célibe. Tenía una fobia horrible por las mujeres con las orejas perforadas. No podía soportar las orejas perforadas ni los pendientes con joyas o perlas. Dijo que le rechinaban los dientes al ver pendientes de perlas y que era casi como escuchar uñas pasando sobre una pizarra.

A pesar de su larga lista de obsesiones y compulsiones, Tesla siempre tuvo la capacidad de sacarle provecho a su intelecto.

En 1898 creó el control remoto. Realizó una demostración en el Madison Square Garden de un bote de hierro de casi 2 m de largo a control remoto.

Dentro de estos botes se encuentran los componentes básicos de control remoto que Tesla concibió en 1898. Una batería dentro del dispositivo de control remoto le envía energía a un oscilador que la convierte en una onda de radio. Esta onda es transmitida a un pequeño receptor en el bote que envía un impulso eléctrico al motor. Al cambiar la frecuencia de la onda de radio desde el transmisor hasta el receptor, provoca que el motor se mueva en diferentes direcciones.

Utilizando una palanca de mando, el operador controla la señal de radio y dirige el bote.

Los principios del control remoto de Tesla se encuentran en todas partes, desde televisores, pasando por aviones militares radiocontrolados usados para el reconocimiento en campos de batalla hasta satélites operados en el espacio.

A pesar de que muchos de los inventos de Tesla demostraron ser beneficiosos para la sociedad, sus pensamientos visionarios también transitaron caminos mucho más oscuros, generando ideas aterradoras y destructivas.

En 1917 Tesla propuso el concepto según el cual al reflejar las ondas de radio en los objetos, se determinaba su posición y velocidad. Esto fue 17 años antes de la invención del radar.

Una de las fuerzas de la naturaleza más poderosas es el terremoto. Supongan que ese poder pusiera ser utilizado como un arma. Algunos creen que Tesla descubrió una manera de hacerlo.

La máquina de terremotos de Tesla era un oscilador mecánico, que es básicamente un equipo que produce vibraciones. Al producir estas vibraciones, la máquina podía hacerlas resonar con diferentes estructuras.

El oscilador tiene como base el principio de que toda sustancia cuando es estimulada tiene una frecuencia de resonancia. Si esta frecuencia es identificada y amplificada por una fuerza exterior, como un oscilador, cualquier material puede literalmente sacudirse hasta romperse.

La destrucción del puente de Tacoma Narrows en Washington en 1940, demostró este principio. Los vientos azotaron al puente con la frecuencia precisa, provocando que el acero del puente se agitara violentamente en un patrón rítmico hasta que finalmente se hizo pedazos.

Para demostrar el poder de la resonancia, vamos a ver qué sucede con una copa de vino cuando vibra hasta su punto de quiebre. Para comenzar haremos vibrar el cristal, y usando un micrófono conectado a un osciloscopio veremos a qué frecuencia vibra. Luego fijaré la frecuencia en un generador que reproducirá el sonido a través de un amplificador conectado a unos altavoces.

Como el cristal se empezará a mover a más de 400 veces por segundo, utilizaremos una luz estroboscópica para verlo más lento. A medida que se aumenta la intensidad de las vibraciones, el cristal se agita cada vez más hasta que no lo soporte. Así que al aumentar el volumen el cristal se romperá.

Lo que acabamos de ver fue como un miniterremoto y la máquina de terremoto de Tesla podía hacer esto mismo pero a mayor escala.

En 1887 Tesla declaró haber creado un oscilador con una frecuencia ajustable que no superaba el tamaño de un reloj despertador. E incluso dijo haberlo intentado utilizarlo en un edificio en construcción.

En pocos minutos sentí como el edificio comenzaba a temblar. 10 minutos más y hubiese podido derribarlo. Y con el mismo dispositivo hubiese podido derrumbar el puente de Brooklyn en menos de 1 hora.

Tal vez esto abrió la caja de Pandora durante sus posteriores experimentos con el dispositivo.

Hay una leyenda que comenzó con un pequeño oscilador, lo que algunos llaman la máquina de terremotos, que puso a vibrar en Manhattan. Llamaron al departamento de policía y ellos acudieron corriendo. Abrieron la puerta y entraron en su laboratorio y le encontraron destruyendo la máquina con un martillo. Al parecer el interruptor estaba atascado y no podía apagarlo y casi derrumba algunos de los edificios del vecindario.

A principios de los años 30, Tesla concibió un rayo de la muerte. Su idea fue utilizar la energía de una bobina Tesla y lanzar al aire rayos cargados de partículas gaseosas que podían derribar flotas de aviones enemigos a una distancia de más de 400 km de altura.

Tesla aterrorizó a la gente con esta idea del rayo de la muerte. De hecho rayo de la muerte ya parece un nombre de ciencia ficción.

Tesla pasó sus últimos años en 2 pequeñas habitaciones en el hotel New Yorker. Hoy en día, la habitación 3327 muestra el estrecho espacio que ocupó durante los últimos 10 años de su vida.

Tesla falleció sólo en su habitación del hotel. No estaban seguros de cuando exactamente sucedió, ya que la gente llevaba un par de días sin verlo. Una camarera finalmente entró en la habitación después de su muerte y encontró su cadáver.

Pero cuando se dio a conocer su muerte a los 86 años de edad, el gobierno de los EEUU tomó el control de sus anotaciones científicas.

Hubo una gran inquietud al momento de su muerte en relación a todas sus investigaciones, porque estábamos en medio de la Segunda Guerra Mundial y había mucha preocupación. ¿Qué hubiese pasado si los nazis hubieran tenido este conocimiento?

El gobierno declaró que después de estudiar los papeles de Tesla, los liberaron en 1952 y luego los enviaron a Belgrado, Yugoslavia, donde se encuentran custodiados en el Museo de Nikola Tesla.

Sin embargo muchos creen que algunos de sus papeles siguen estando desaparecidos. Quien sabe qué había en esos papeles, quizás había cosas delicadas o tal vez estaban los planos para el rayo de la muerte. Creo que eso no debería ser del conocimiento público. Es un gran misterio quien tomó al final los papeles de Tesla.

Nunca sabremos todo lo que sus papeles contenían. Lo que sí sabemos es que, mientras su trabajo ha sido retomado, muchas de sus ideas estaban adelantadas a su tiempo en más de un siglo.

De hecho, hace más de un siglo, la tecnología de Tesla ya era ecológica.

En 1887 Tesla experimentó con rayos X. Eso fue 8 años antes de Wilhelm Roentgen documentara su propio descubrimiento de los rayos X, el cual le valió el premio Nobel en física.

Sólo los EEUU consume más de 20 millones de barriles de petróleo diariamente y los precios de la gasolina constantemente alcanzan nuevos picos. Hace un siglo Tesla vislumbró el futuro de los combustibles fósiles.

Si utilizamos combustible para proveer energía, estamos consumiendo nuestro capital y agotándolo rápidamente. Este método es bárbaro y malgastador sin ningún reparo y debemos detenerlo por el bien de las generaciones futuras.

A Tesla le inquietaba el ritmo con el que la sociedad quemaba los combustibles no renovables como el carbón. El petróleo estaba apenas entrando en esa época. Sin embargo anticipó que llegaría el momento en el que necesitaríamos otra fuente de energía.

Tesla vislumbró lo que ahora conocemos como energía renovable.

En 1901 patentó un aparato para utilizar la energía resplandeciente. La patente se refiere al sol así como a otras fuentes de energía resplandeciente, como rayos cósmicos.

Nikola Tesla fue una de las primeras personas en darse cuenta que tenemos una fuente de energía casi inagotable que nos llega del espacio, de nuestro propio sol. Apuesto que no lo hubiese sorprendido saber que hoy en día hay todo tipo de aplicaciones que funcionan con energía solar.

Tesla también defendió la energía geotérmica. En 1931 escribió un artículo para el New York Time bajo el título “Nuestro método futuro de energía” donde analizaba cómo usar la energía natural de la Tierra.

Todo lo que se necesita es encontrar una manera rápida y económica de penetrar en las profundidades para aprovechar esta enorme energía geotérmica.

En la actualidad, un fabricante de automóviles rinde homenaje a la visión futurista y ecológica de Tesla adoptando su nombre. Tesla Motors, en San Carlos, California, fabrica un coche deportivo Tesla accionado por batería que va desde 0 a 93 km/h en 3’9 segundos.

Usando una versión del motor asíncrono CA de Tesla puede circular más de 300 km sin una gota de gasolina.

Tesla también fue un pionero en la iluminación ecológica.

En la Exposición Universal de Chicago de 1893, presentó una bombilla que brillaba con menor temperatura y duraba mucho más que las bombillas incandescentes de Edison. Fue el predecesor de las bombillas modernas ahorradoras de energía de larga duración.

Esta es una bombilla de Edison. El filamento está hecho de carbón y al pasar una corriente a través de él se calienta y produce una luz blanca. Más de la mitad de la energía que pasa por la bombilla se convierte en calor en vez de producir luz, lo que la hace muy ineficiente.

Tesla desarrolló una bombilla basada en un principio distinto que no generaba calor, ya que la luz se produce por un gas dentro de la bombilla. La electricidad entra en la bombilla por los electrodos del final y una vez dentro el gas se excita y se enciende, iluminando todo el espacio dentro de las paredes del tubo.

El resultado fue una luz más brillante, más fría y mucho más eficiente que la de las bombillas de Edison. La bombilla compacta fluorescente de hoy en día funciona bajo el mismo principio. Tiene dentro un gas que se excita con el alto voltaje, y éste es el principio de Tesla, que se sigue utilizando hoy en día.

¿Qué otra idea de Tesla estaba adelantada a su tiempo? La historia tal vez olvidó su genialidad, pero hoy en día ha sido redescubierto.

Creo que un día podremos volver a investigar el trabajo de Tesla y descubrir todos los secretos en los que tanto confiaba.

Nikola Tesla dio forma al mundo tal como lo conocemos hoy, y a pesar de eso, a la gente le tomó mucho tiempo darse cuenta de ello. Creo que eso ahora está cambiando.

El legado de Tesla es ese espíritu creativo del inventor, no tenía limitaciones para el pensamiento y creer que realmente todo es posible.

Dejen que el futuro muestre la verdad y juzgue a cada uno. El presente es de ellos. El futuro, por el cual estoy verdaderamente trabajando, es mío.

Nikola Tesla.

Publicado el 23/09/2013 en Docus. Añade a favoritos el enlace permanente. 2 comentarios.

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