La venganza de Hernán Cortés

Título: La venganza de Hernán Cortés
Productora: Canal Historia
Duración: 48 min
Año: 2002

La venganza de Hernán Cortés

Documental "La venganza de Hernán Cortés"

Con los viajes de Colón el Nuevo Mundo los españoles tenían aún más ganas de seguir buscando nuevas tierras que gobernar, cristianizar y de las que sacar provecho (o sea, explotar).

El vicegobernador de Cuba, que para entonces era la capital de las colonias españolas allende los mares, envió a Hernán Cortés, propietario de minas de 34 años, a una expedición a las islas continentales, que eran en realidad el continente americano.

Cortés, pariente de Francisco Pizarro, era de una familia pobre pero de sangre azul que estaba haciendo su agosto en el Caribe. Era culto, organizado, ambicioso, religioso, estudió derecho en Salamanca y tenía espíritu aventurero.

En 1519 empezó el viaje de “La compañía sagrada”, como llamó Cortés a sus hombres, 11 barcos con caballos, armaduras de acero, espadas, lanzas, ballestas, arcabuces (una especie de mosquetes), cañones diversos y muchas ganas de descubrir y conquistar nuevos territorios.

Establecieron la colonia de Veracruz, en la costa mexicana, y fue allí donde Cortés recibió una esclava a la que llamó Marina que había aprendido las lenguas maya y náhuatl, lo que hizo que siempre fuera a su lado e hiciera las veces de intérprete en los pueblos que se irían encontrando en adelante.

Un día Cortés vio llegar a 2 recaudadores de impuestos de Tenochtitlan, que iban con esclavos para sacarles las moscas, esnifaban unas plantas de colores y a los que la gente de la ciudad les tenía miedo. Decidió apresarlos para liberarlos por la noche y dejarles que volvieran a su ciudad con el mensaje de que quería conocer a Moctezuma II, el gobernador de dicha ciudad, de la que los españoles tenían una vaga referencia.

Días después Cortés había convertido a un jefe de la costa contra Moctezuma. El jefe local le aseguró que él y sus 100.000 hombres combatirían contra Moctezuma si Cortés les ayudaba, lo cual hizo que éste concretara sus planes y cuya meta ahora sería la conquista del imperio mexica.

Hernán Cortés

Hernán Cortés, el hombre (que mató a tantos...)

Cortés fue ganando aliados en contra de Moctezuma y al ver que su poder se acrecentaba envió unos mensajeros al rey de España diciéndole que el gobernador de Cuba era un mal regidor y le pedía también que Veracruz se considerara una ciudad con autogobierno. Al enterarse de esto los amigos del gobernador se rebelaron contra Cortés y éste, sin piedad alguna, los ahorcó o mutiló y, para evitar que le hicieran volver a Cuba, embarrancó y destrozó todos los barcos que había en Veracruz.

En agosto de 1519 empezó el viaje hacia Tenochtitlan, viaje que encabezaban 15 caballos y perros de pelea que asustaban a los indígenas. Los españoles enviaron una avanzadilla a Tenochtitlan con el motivo de decirle a Moctezuma que Cortés venía como embajador, lo que hizo que el gobernador mexica no les presentara batalla sino que los esperara en son de paz y con los brazos bien abiertos, además de enviarles regalos a los españoles.

En Tlaxcala, un reino independiente del poder mexica, la compañía tuvo que luchar con sus aguerridos habitantes, pero al ver éstos a los caballos españoles huyeron despavoridos.

Los tlaxcaltecas, al igual que el resto de pueblos del imperio mexica, usaban armas diseñadas no para matar sino para herir, ya que la gloria de sus guerreros en la batalla era o bien apresar al enemigo para poder sacrificarlo en la cima de sus pirámides o bien ser apresados y morir sacrificados en honor a los dioses del enemigo. No sólo no tenían armaduras sino que usaban garrotes y las puntas de flechas eran pequeñas, para hacer sangrar más que matar: cuanta más sangre hubiera en el campo de batalla, mayor el orgullo.

Así fue como los españoles vencieron a los tlaxcaltecas, a lo que siguió la quema de los sacerdotes y de parte de la población civil. El miedo hizo que los supervivientes acabasen uniéndose a los españoles en su conquista; si no puedes con el enemigo, únete a él.

La compañía prosiguió su camino y los emisarios de Moctezuma le dijeron a Cortés que no se acercaran más a la ciudad. Habían tenido visiones de destrucción, visiones producidas probablemente por el consumo de setas alucinógenas, habituales en los habitantes de la zona, aunque esas visiones acabarían haciéndose realidad tiempo después.

Ruta Veracruz Tenochtitlan

Hernan Cortés y su compañía sagrada fueron de Veracruz a Tenochtitlan

Los consejeros de Moctezuma le dijeron que iniciara una guerra con los tlaxcaltecas y los españoles pero Moctezuma, aunque se lo pensó, acabó decidiendo seguir con su plan de recibirlos con regalos y hacerlos sus amigos. Ciertamente una mala decisión.

A inicios de noviembre del mismo año la compañía llegaba al lago Texcoco, donde se encontraba Tenochtitlan, la capital del imperio mexica o azteca, una isla en medio del lago, a 2000 m. de altura, que estaba unida a tierra por pasos elevados y que era posiblemente más grande que las París, Londres, Nápoles o Constantinopla de la época.

El 8 de noviembre los españoles se dirigieron a la ciudad por uno de estos pasos elevados, yendo primero los perros, luego 4 jinetes con la armadura completa y ondeando el estandarte, seguidos de Cortés y la compañía, los pueblos aliados que habían “arrastrado” durante el viaje y, al final de todo, los carros con los cañones y demás material “necesario” para la travesía.

Mocetzuma recibió a Cortés con todos los honores y los españoles, al ser recibidos de esta manera, dispararon los mosquetes y cañones al aire, lo cual acojonó un poco a los mexicas, que no estaban acostumbrados a la pólvora y a los disparos.

Moctezuma llevó a los invitados a un importante templo de la ciudad y dio un discurso de bienvenida, discurso que Cortés asumió como la confirmación de que él era ahora el dueño del imperio mexica en representación del imperio de España.

Pasaron varios días. Los españoles fueron agasajados con mujeres esclavas y abundante oro. Incluso Moctezuma le ofreció su propia hija a Cortés; lo que quería en realidad era comprar a los españoles para que se marchasen.

Un buen día Cortés le dijo a Moctezuma que le acompañase al palacio donde se encontraba la compañía, algo que Moctezuma quería evitar a toda costa (ya había abierto los ojos y se había dado cuenta de las poco nobles intenciones de los españoles y de sus aliados) pero los capitanes españoles le dejaron claro que o iba con ellos o lo mataban ipso facto. Moctezuma ofreció incluso a sus hijos a cambio (…) pero Cortés no aceptó, con lo que el gobernador pasó a ser rehén de los españoles.

Tenochtitlan

Representación de Tenochtitlan, situada en medio del lago Texcoco

Luego hubo un tiempo de aparente paz, tiempo que los españoles aprovecharon para retirar las efigies mexicanas de la gran pirámide y en su lugar construir una iglesia cristiana, algo que se ha venido haciendo del mismo modo allá por donde ha pasado “el cristianismo”, construyendo iglesias, catedrales o templos encima de sitios sagrados para pueblos anteriores.

Cortés, a su vez, se autodenominó capital general y juez supremo de Nueva España, que es el primer nombre que recibió la zona que ahora es Norteamérica. El rey de España lo dejó tranquilo de momento gracias al oro que Cortés le había enviado, pero el gobernador de Cuba, que no estaba de acuerdo con este autonombramiento, recurrió a Pánfilo de Narváez para luchar contra Cortés. El 5 de marzo de 1520 Narváez partió de Cuba en busca de Cortés, lo que hizo que éste bajara a Veracruz con la mayor parte de su compañía, ganara la batalla, reclutara a la mayoría de los hombres de Narváez y volviera de nuevo hacia Tenochtitlan.

Mientras la compañía volvía a Tenochtitlan, los mexicas habían dejado de alimentar a los españoles que se quedaron en la ciudad, donde se estaba preparando una gran celebración con sus correspondientes sacrificios. Cuando los españoles preguntaron a quien estaba dedicada la fiesta, los tlaxcaltecas les dijeron que la intención de los mexicas era cocinar y comerse a los españoles con ajo, algo que los puso en pie de guerra (suponemos que el detalle del ajo).

El festival empezó mientras los españoles y los tlaxcaltecas bloqueaban las entradas al recinto donde se realizaba la celebración. Pedro de Alvarado, que estaba al mando en ausencia de Cortés, dio la señal una vez cerradas las entradas y mataron a los bailarines, a los sacerdotes y luego al resto de celebrantes.

Durante varios días reinó el silencio en Tenochtitlan debido a que los mexicas perdieron el tiempo dándole un enterramiento a sus muertos. Y lo perdieron por que podrían haberlo aprovechado para acabar con los españoles que quedaban en la ciudad.

Finalmente llegó Cortés con sus aliados y el resto de la compañía y al ver el panorama que había le ordenó al hermano de Moctezuma, Cuitláhuac, que también estaba de rehén, que abriese los mercados para poder alimentar a sus hombres. Cuitláhuac aprovechó que le dejaron ir para organizar a los mexicas para rebelarse contra los españoles, que en adelante empezaron a sufrir emboscadas y, como es lógico, bajas en sus filas.

El panorama no mejoraba para los españoles y sus aliados tlaxcaltecas, que se encontraban atrapados y con dificultad para alimentarse. Durante días hubo batallas y el agua potable empezó a escasear.

Los españoles se dieron cuenta que los mexicas habían elegido a un nuevo emperador, así que Cortés pensó que era debido a que daban por muerto a Moctezuma, por lo que decidió sacarlo al tejado para que todos lo vieran. Al verlo los habitantes de Tenochtitlan se produjo el silencio para que acto seguido los jefes mexicas empezaran a insultarlo. Antes de que pudiera decir esta boca es mía recibió una lluvia de piedras, flechas y dardos que lo hirieron de muerte, lo que hizo que se lo llevaran de vuelta al interior del palacio, donde murió al día siguiente. Cortés aprovechó para matar al resto de prisioneros.

Hernán Cortés y Moctezuma II

Una de las muchas representaciones de Hernán Cortés y Moctezuma II.
Suponemos que la que acompaña a Cortés es Marina.

El español organizó entonces un plan para huir de Tenochtitlan por la noche con provisiones, atravesando los canales hasta llegar a la orilla del lago, pero una mujer los vio y dio el grito de alarma que hizo que los persiguieran. En la huida murieron muchos españoles y tlaxcaltecas y otro tantos fueron atrapados por los mexicas para ser sacrificados a sus dioses y, posteriormente, comidos. A esta noche se la recordó como “la noche triste”, ya que fue la 1ª derrota de los españoles en la zona.

El nuevo emperador, Cuitláhuac, reunió a su ejército y lo puso en manos de su 2º al mando. En Otumba un ejército de mexicas atacó a los españoles. En medio del fragor de la batalla Cortés se fijó en quién era el 2º del emperador y sus oficiales, o sea, los que llevaban la batuta, y ordenó a sus soldados que fueran a por ellos, cosa que hicieron, consiguiendo matarlos y, de esta manera, desintegrar el ataque mexica.

10 días después la compañía y sus aliados llegaron al reino de Txalcala. Cortés se sintió frustrado por haber sido vencido y decidió superar la frustración de la derrota masacrando pueblos enemistados con los tlaxcaltecas, masacrando a los nativos de los pueblos por donde pasaron.

Cortés y los tlaxcaltecas se dedicaron a controlar los territorios que habían entre los mexica y el mar, matando a los hombres y marcando las caras de las mujeres y los niños para poder venderlos como esclavos y, de paso, ir llenando de asentamientos la zona. La cuestión era incomunicar a los mexicas.

Los españoles aprovecharon para empezar a construir bergantines, pequeños barcos de vela, para poder atacar de nuevo Tenochtitlan.

En octubre de 1520 Cortés recibió la inesperada ayuda de la plaga de viruela, que empezó en la isla de la Española en 1518 y llegó lentamente a Cuba y de ahí al resto del continente, por donde pasaran los españoles afectados. Siguió extendiéndose y mató a la mitad de la población allá donde atacara. La viruela mató a muchos, muchos supervivientes fueron asesinados por los españoles y sus aliados y, al morir muchas mujeres, que eran las encargadas de cocinar, también murieron muchos hombres que sabían cómo combatir pero no cómo alimentarse. Lo mires por donde lo mires se trató de una masacre con todas las de la ley.

Entre pitos y flautas había unos 22 millones de habitantes en el antiguo México y se calcula que 80 años después la población se había reducido un 90%. Tela marinera.

Sacrificios mexicas

Mexicas practicando actos sangrientos

Con este plan, con el debilitamiento del imperio mexicano, Cortés, que además compró municiones y caballos en La Española y en Jamaica con el oro usurpado a los mexicas, se hacía cada vez más fuerte.

El nuevo emperador, Cuauhtémoc, se estaban preparando para la guerra. Cortés sabía que el agua era un problema para los mexicas ya que la del lago era de agua salada, con lo que no era potable. La única que era potable era la que procedía de los pozos de la orilla y que llegaba a la ciudad mediante tuberías, así que Cortés cortó el suministro del agua para minar las fuerzas del “enemigo”.

En diciembre de 1520 la compañía llegó al lago y acabó arrasando las ciudades de la orilla y esclavizando a mujeres y niños. Lo siguiente fue dejar sin comunicación con tierra firme a los mexicas gracias a los bergantines que habían construido anteriormente y dejando a salvo sólo uno de los pasos que llegaban a la ciudad, a modo de señuelo mortífero.

El emperador mexica organizó a sus hombres en 4 divisiones que tendrían que defender la ciudad de los españoles que llegaban por 3 de las vías de entrada y por el lago, pero finalmente quedaron aislados en su ciudad. Los españoles consiguieron entrar en la ciudad y quemar todas las casas por las que pasaban, ya fuera cuando entraban a la ciudad o cuando se retiraban después de un día de matanzas.

Los mexicas lograron hacer algunos presos, sacrificarlos, a ellos y a sus caballos, decapitándolos y colgando sus cabezas en el mostrador de las calaveras. Pero no sirvió de mucho: faltos de comida y agua no les quedó más remedio de beber el agua salada del lago y finalmente, después de 3 meses de asedio, el 13 de agosto de 1521, los mexicas se rindieron.

El emperador gobernó bajo la supervisión de Cortés, pero como los españoles no consiguieron el oro que esperaban encontrar, lo torturaron con fuego hasta dejarlo lisiado y, más tarde, Cortés lo ahorcó con la excusa de que estaba preparando a los habitantes de Tenochtitlan para rebelarse de nuevo.

Después de toda esta historia sangrienta, Cortés gobernó como un rey, enviando la 1/5 parte de sus riquezas a España y quedándose 1/5 parte para sí, pero no le duró mucho la alegría, por que aunque el rey de España lo confirmó al cargo de Nueva España, designó un tesorero, un factor, un contable y un inspector y todos ellos, incluido Cortés, recibirían un salario fijo pero modesto, nada que ver con las riquezas que tanto deseaba el conquistador.

Asedio a Tenochtitlan

Asedio final a Tenochtitlan. Obviamente los rojos son los españoles y sus compinches y los azules los mexicas.

Más tarde la ciudad de Tenochtitlan quedaría destruida por un terremoto y, debido a la conquista y su inseparable desgracia, muchos mexicas se darían a la bebida, se extendería la viruela y el tifus.

En 1528 Cortés regresó a España y murió, sin el favor de la corte, y un currículum no apto para humanos, a los 62 años en Sevilla, en 1547.

El documental acaba con una frase que resume la barbarie de los españoles y del resto de conquistadores, fueran de donde fueran: “Cortés no sabía que él y sus conquistadores serían la avanzadilla de toda una marea de europeos que barrerían el territorio desde la costa, borrando para siempre las antiguas civilizaciones del nuevo mundo.”

Y es que está muy bien esto de tener espíritu aventurero pero, personalmente, y espero no ser el único, tengo pocos motivos para sentirme orgulloso de gente como Cortés, que lo que hizo fue someter, esclavizar, torturar, robar, destrozar y matar. En realidad lo que venimos haciendo los humanos desde tiempos inmemoriales y lo que, actualmente, se sigue haciendo con estúpidos y falsos pretextos como, entre otros, los de llevar la democracia o la paz a otros países.

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Publicado el 09/04/2012 en Docus. Añade a favoritos el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. EvilChurches

    No se andan con nenas estos conquistadores ni tampoco los emperadores indígenas. Si no fuera por la viruela y el tifus, este particular baile sangriento entre españoles e indios no habría ralentizado. Lo más curioso es, habiendo estado en tantas guerras, que Hernan Cortés llegara a cumplir 62 años.¡Todo un milagro!

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